Un hombre de 42 años ha sido imputado por la Policía judicial de Almansa (Albacete) por un presunto delito de estafa cometido a través de Internet con el método de 'phishing', que consiste en utilizar claves de banca electrónica robadas para realizar transferencias fraudulentas. Según la investigación policial, el arrestado presuntamente utilizaba como base de operaciones un locutorio de Vitoria, a pesar de que cambiaba constantemente de domicilio.
En agosto de 2011, comenzó la Policía judicial la investigación en torno al imputado, de origen paquistaní y vecino de La Rioja, después de que una vecina de Almansa denunciara que alguien había hecho transferencias bancarias y recargas de más de 2.000 euros a través de su cuenta en Internet, según ha informado hoy la Guardia Civil de Albacete en nota de prensa.
El equipo judicial de Almansa comprobó que el autor de los hechos cambiaba continuamente de residencia y utilizaba como base de operaciones un locutorio de la ciudad de Vitoria.
Los agentes, que han instruido las correspondientes diligencias al Juzgado de Intrucción número uno de Almansa, no descartan nuevas detenciones en relación a los hechos. La Guardia Civil de Albacete ha explicado que el 'phishing' comienza con el envío de correos electrónicos engañosos que bajo la apariencia de ser instituciones de confianza, como entidades financieras, pretenden conseguir información confidencial, datos personales y claves de acceso.
Una vez conseguidos los datos, los estafadores retiran diversas cantidades de dinero, que son transmitidas cuentas 'intermedias', generalmente de países extranjeros como Paquistán, Rusia o Ucrania y, después, reparten las cantidades sustraídas con los intermediarios.
Para evitar ser víctima del 'phishing', la Guardia Civil recomienda desconfiar de los vendedores que ofrecen "súper ofertas" y aconseja comprar a través de sitios con acreditada reputación.
En este sentido, recomienda no creer en las herencias, loterías o inversiones millonarias que se ofrecen por Internet e insta a desconfiar de los mensajes de correo electrónico o móvil que supuestamente provienen de entidades financieras y solicitan datos personales.
Además, señala que los clientes de entidades financieras no deben acceder a la web del banco a través de enlaces de páginas o correos electrónicos y tienen que cerrar su sesión tras operar en su cuenta.