Familiares y amigos de Isabel Silveira, la madre de Sopuerta desaparecida con su hija de siete años desde el pasado martes después de que el juez le retirara la custodia para entregársela a su padre, se han concentrado hoy ante los juzgados de Bilbao para exigir "justicia".
Según han denunciado su primo José Manuel Doval y su amiga Gemma, madrina además de la niña, el padre es un chamán de una "secta" catalana que "admitió ante el juez consumir alucinógenos en su comuna".
La madre tiene la intención de devolver a la menor este lunes, y sus allegados han defendido que "en ningún momento ha querido desobeder al juez", sino que como madre "le ha resultado imposible entregar a la niña sabiendo el entorno al que se le va a enviar". Se trata, han advertido, de una comuna con "adultos con problemas existenciales que utilizan determinados compuestos alucinógenos para tratar de resolverlos". Incluso han alertado de que tienen noticia de "existe la probabilidad, o parece que es casi seguro, que también se las suministran a menores de edad acompañados de sus padres".
"El ambiente de la comuna es desgarrador, no es apropiado para una niña", y supone un "grave riesgo para su salud mental y física", han advertido. A ello se añade que "está sola" pues "allí no hay niños" y la pequeña "no quiere vivir allí, alejada de su familia, amigos, y el que ha sido su hogar en sus 7 años de vida". Ante esto, la madre "tiene terror a que la niña pueda probar cualquier tipo de sustancia o participar en ritos".
Además, los familiares y amigos han denunciado que en su último auto el juez elimando "por completo" el régimen de visitas de Silveira, lo que consideran que supone "un castigo para la menor que la va a privar por completo de ver a su madre". En este sentido, han explicado que cuando la progenitora trató de explicarle a la niña que debía devolverla a su padre por orden del juez, la chica "fue presa de un ataque de pánico".