La consejera de Sanidad de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, ha pedido hoy a su homólogo vasco, Rafael Bengoa, que Osakidetza vuelva a atender a los pacientes de la localidad cántabra de Castro Urdiales que hasta el 1 de enero de 2011 eran derivados a centros vascos.
Ambos responsables sanitarios han mantenido hoy una reunión "cordial" en Bilbao para abordar la atención sanitaria a las poblaciones limítrofes de ambas comunidades y, al término del encuentro, han dado cuenta a los periodistas de su desarrollo.
Sáenz de Buruaga ha explicado que el 1 de enero de 2011 los responsables sanitarios de Cantabria y Euskadi acordaron "poner fin a la derivación de pacientes castreños" que antes acudían de forma "habitual" al hospital de Cruces, y al ambulatorio de la calle Doctor Areilza de Bilbao, perteneciente al hospital de Basurto.
Según la consejera, este acuerdo ha supuesto en el caso de dermatología -única especialidad de la que ha facilitado datos-, una reducción del 70% en las derivaciones de pacientes, al pasar de 4.400 pacientes a 1.260 el año pasado.
Sáenz de Buruaga ha subrayado que Cantabria "atiende un buen número" de vascos y ha detallado que esta asistencia supuso el año pasado 7.500 urgencias hospitalarias, más de 500 ingresos y más de 3.000 consultas. Por ello, ha defendido una asistencia sanitaria "recíproca" y ha instado a Bengoa a "recuperar esa doble dirección" y "restablecer la situación anterior al 1 de enero de 2011". Asimismo ha recalcado que "Cantabria no debe nada al País Vasco ni le reclama nada" y que las relaciones entre ambas comunidades son de "lealtad y cooperación institucional".
Búsqueda de una "solución a nivel nacional"
Bengoa ha reconocido que "el flujo de pacientes es grande en las dos direcciones" y que "probablemente" el coste de esa atención "salga a la par" para Euskadi y Cantabria. Ambos han coincidido en que la atención sanitaria a pacientes limítrofes es una cuestión que "trasciende el ámbito de la sanidad autonómica" y afecta al sistema nacional de salud, porque se refiere a los "derechos de pacientes, cohesión y equidad", ha dicho Sáenz de Buruaga.
"Más allá de problemas puntuales con otras comunidades y también con Cantabria, con el caso de Castro, este tema va más allá de los posibles arreglos bilaterales entre comunidades. Necesitamos encontrar un 'modus operandi' nacional", ha expuesto el consejero vasco.
Por ello, ha considerado que debe ser el Consejo Interterritorial el que determine una "solución nacional a este problema" y ha deseado que la decisión se adopte en la reunión prevista para este mes (aún no hay fecha) para que llegue antes de que el día 29 termine el plazo del acuerdo transitorio firmado entre Euskadi y La Rioja para la asistencia a pacientes de la Rioja Alavesa.
El consejero de Sanidad ha explicado que en este asunto "no hay ninguna novedad" y que Osakidetza y el Servicio de Salud Riojano están negociando las contraprestaciones técnicas, que no económicas, a recibir por ambas partes por atender pacientes de la comunidad vecina.
Según ha criticado, el "morbo" que genera la atención sanitaria limítrofe "distrae" de temas importantes como la calidad de los servicios, la gestión de los pacientes crónicos y la sostenibilidad del sistema. Ambos mandatarios han anunciado que en los próximos meses celebrarán más reuniones para ahondar en temas que hoy han tratado de manera más somera, como formación y atención a los pacientes crónicos.