En el corazón de Nueva Delhi, rodeado de parques con siglos de historia se levanta el barrio más "cool" de la capital india, el bohemio Hauzkhas Village, tres calles en las que cada poco surge un nuevo café, galería de arte o tienda de moda. Algunos lo comparan con el barrio del Born en Barcelona. Locales con música jazz y antigüedades de coleccionista, pizza italiana, mojitos al ritmo de sonidos electrónicos o delicioso pan francés comparten espacio con sugerentes obras de artistas indios, carteles de Bollywood o saris y "kurtas" de último diseño. Todo ello junto a pedazos de realismo de una potencia emergente; cables de colores que se mezclan en enjambres de difícil solución, camionetas cargando y descargando, ropa tendida en cualquier rincón, vendedores ambulantes, la obra de turno o niños semidesnudos.
La historia de este barrio comenzó en el siglo XIII, cuando el sultanato islámico que dominaba Delhi creó allí un gran depósito de agua, en torno al que posteriores regímenes erigieron una mezquita, una escuela coránica y un mausoleo. El enorme depósito es hoy un bonito estanque de agua verde y cisnes que corona un parque con cientos de ciervos y pavos reales, en el que algunos practican yoga por la mañana, y otros juegan al badminton, hacen ejercicios o pasean en familia. El complejo arquitectónico es un agradable remanso de paz y el referente por excelencia de un pequeño barrio que desde la década de 1980 se ha desarrollado como la meca de las más innovadoras tendencias artísticas y sociales de la capital india.
Muchos emprendedores han visto en Hauzkhas Village un filón por su capacidad para atraer a turistas extranjeros e indios de clase media-alta y unos alquileres inicialmente más bajos que en otros puntos de la capital. Pero los precios inmobiliarios y de los productos que se ofertan se han ido disparando al calor de la consolidación de la marca Hauzkhas Village. El barrio disfruta de esta bonanza consolidada que contribuye con cada restaurante, local o galería que arranca a redefinir día a día su maleable identidad.