Tiene la forma de un robot aspirador, pero su función no es dejar las casas como la patena. La misión del "TrafikMeteor" es detectar «de forma prematura» en las carreteras las heladas que durante el invierno traen de cabeza a los conductores. El aparato, fabricado íntegramente en Bizkaia por la empresa Gertek -experta en la gestión del tráfico y concesionaria del servicio de la OTA en Bilbao-, recorrerá durante los próximos meses la red viaria vizcaína dentro del plan de vialidad invernal.
El "TrafikMeteor", que está definido para ir adosado a la puerta lateral de cualquier tipo de vehículo gracias a unos imanes, cuenta con tres sensores que miden la temperatura del asfalto y del aire, así como la humedad. Con estos parámetros, se consigue averiguar la posibilidad de heladas en los lugares por los que circula. «Estar a 0 grados no implica que haya hielo», explica José Luis Vázquez, gerente de Gertek. Toda la información recogida se envía directamente a una "Blackberry" que viajará en el interior del vehículo. Los datos pasan de ahí a un centro de control, donde se comprueba en tiempo real el itinerario realizado por la estación meteorológica. En ese mapa se va "pintando" el trayecto realizado por el dispositivo y, en función del riesgo de heladas, irá cambiando de color (de verde a malva, de menor a mayor probabilidad), tal y como utiliza ya la Diputación en su página de Bizkaimove.
«Uno de los grandes problemas que vivimos en las carreteras es la llegada del invierno, de modo que adelantarnos a una situación desfavorable resulta muy importante», asegura Vázquez. Hasta ahora, el método utilizado para saber dónde se originaban las heladas era «muy precario», reconoce. «Íbamos con un sensor a una zona determinada para medir la temperatura», aclara.
Gestionar la sal
Al tiempo que se logra concretar los puntos negros, con el "TrafikMeteor" se consigue utilizar de una forma «más controlada» la sal. El dispositivo de este invierno incluye 7.640 toneladas, 2.000 más que hace un año, que estarán repartidos en diecisiete silos. «Echarla cuando no es necesario supone perder un recurso muy importante», destaca Váz quez. Este mal uso puede afectar directamente tanto al conductor, «por ofrecerle una información errónea», como al medio ambiente, por llegar a contaminar sin necesidad alguna.
Este sistema pionero fue presentado recientemente en Madrid durante la duodécima edición del Salón Internacional de la Seguridad Vial y el Equipamiento para Carreteras. El "TrafikMeteor", que puede colocarse en un punto fijo, opera con baterías -dispone de un punto de carga- y tiene una autonomía aproximada de una semana. Su función no se limita a las condiciones ambientales, ya que, al poder incorporar una cámara, puede estudiar también la rugosidad del asfalto.