
Cemortan, de 24 años, había trabajado como azafata en la compañía. / Afp
El villano, el hombre más odiado de Italia, tiene quien le quiera. "Yo estoy enamorada del capitán". Esta es la confesión de la joven moldava que estuvo con Franceso Schettino, comandante del naufragado crucero 'Costa Concordia', en el momento del desastre marítimo. Murieron 15 personas y desaparecieron otras 17.
El país transalpino se ha despertado hoy con la enésima filtración sobre lo que sucedió el pasado 13 de enero en el litoral de la isla de Giglio. Varios diarios, entre los que se encuentran 'Il Messagero' o 'Il Corriere della Sera', han publicado con pelos y señales el contenido de la declaración que Domnica Cemortan, la misteriosa mujer rubia que aparecía con Schettino en una fotografía tomada por un pasajero, realizó ayer ante la Fiscalía para intentar esclarecer el accidente y determinar si el comandante napolitano tiene alguna responsabilidad en la catástrofe.
Cemortan, de 25 años, afirmó ante los fiscales que ama al marino y que se encontraba en el puente de mando en el momento en el que el casco del buque chocó contra una roca del litoral y se abrió como la mantequilla. La joven, cuya presencia no estaba registrada de manera oficial en el 'Concordia' y que había trabajado de azafata en la compañía del crucero, sostuvo la tesis de que Schettino se comportó como "un héroe" y que su actuación -en el ojo del huracán de la opinión pública italiana- fue valerosa y correcta. "Quieren destruirle", dijo en sede judicial. "Todos ustedes están contra él", afirmó la joven, según publica 'Il Messagero'.
Su declaración contradice, en cierta manera, la versión de su amado. Schettino negó ante la Policía que hubiera extraños en el puente de mando en la noche del naufragio. El comandante napolitano, de 52 años, casado y con una hija, permanece bajo arresto domiciliario y podría enfrentarse a una pena de 15 años de prisión.