
Imagen de la concentración de los representantes sindicales el día 8 de enero delante de un comercio de la Gran Vía./ Jordi Alemany
El Ayuntamiento de Bilbao ha trasladado en el Pleno ordinario de hoy el "apoyo institucional" del Consistorio a los comercios que decidan abrir en días festivos, en virtud de un decreto que habilita a las tiendas a hacerlo durante ocho festivos al año.
La proposición ha partido del PP, y ha sido apoyada por PNV y PSE, mientras que la enmienda planteada en esta materia por Bildu, ha sido únicamente respaldada por los proponentes.
La portavoz popular, Cristina Ruiz, ha afirmado durante la defensa de su moción que le "hubiera gustado ahorrar a la gente" lo ocurrido el 18 de diciembre, al tiempo que ha asegurado que son "totalmente inaceptables" las "amenazas de los representes sindicales tanto a los establecimientos como a los cliente.
Por su parte, Bildu ha defendido su enmienda indicando que no es cierto que abriendo los festivos "se active la economía", ni que sirva para "sacar los negocios adelante en unos momentos de seria dificultad económica", ni que "genere más empleo" ni que sea una medida acotada en el tiempo a sólo un número determinado de festivos.
Por su parte, el portavoz socialista, Alfonso Gil, ha criticado la "coacción" a los ciudadanos que querían comprar ese día y ha pedido que no se traslade el problema a la calle, a la vez que ha dicho que los comerciantes "mayoritariamente está a favor de poder abrir".
En ese sentido, la edil de Bildu Ana Etxarte han dicho que "son unas cuantas empresas las que dicen que sí" y que "ustedes (en alusión al PNV) gobiernan para beneficiar a unos pocos".
Mientras tanto, el alcalde, Iñaki Azkuna, ha afirmado que los argumentos de Bildu son "conjeturas" y que "no se apoya a cuatro empresarios", sino que se apoya el que un decreto se pueda llevar a cabo". Una normativa que, según ha dicho, es voluntaria, por lo que "el que quiera abrir que abra y el que no, no".
"Queremos aumentar el consumo, porque uno de los problemas mayores que tenemos en este momento es la ausencia del consumo", ha dicho Azkuna, que ha criticado también que los responsables sindicales "humillaran e insultaran" a quien iba a comprar.
Durante el debate, la responsable de ELA de comercio, Marije Fernández, ha pedido la palabra y Azkuna ha afirmado que "el reglamento de esta Santa Casa no permite hablar al público". "No me he referido a usted porque no la hubiera llamado ilustre, he hablado de ilustres responsables sindicales", ha añadido.
Sin embargo, el sindicato nacionalista ha criticado con posterioridad la acción del Consistorio. En una nota, ELA ha asegurado que el 94 % de los consumidores no ve necesario que se abra en domingos y festivos y ha censurado a los ediles que han apoyado la moción porque "la labor de los representantes políticos no debería ser la de salvaguardar los intereses de una minoría, sino la de velar por el interés general".