La delegada del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, Nuria Espí, ha defendido hoy una asignatura específica sobre hábitos de conducta saludable desde los siete años -primer curso de primaria-, acordada con el Ministerio de Educación, que sirva para la prevención del consumo de alcohol entre menores.
"La nueva actitud ante el alcohol no vendrá de las generaciones anteriores, sino de las que se están formando hoy, con un cambio de mentalidad como ocurre ya con los menores que dicen a sus padres que no fumen", ha explicado Espí en el encuentro 'Alcohol y menores' de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.
En rueda de prensa, Espí ha dado la "voz de alerta" al repasar datos "intolerables" como que el 73% de los estudiantes de entre 14 y 18 años había bebido alcohol alguna vez en los doce meses anteriores a una encuesta de 2008.
Lagunas en la prevención
Ha señalado como "lagunas" en la prevención del consumo de alcohol entre los menores que "no se están cumpliendo" la mayoría de leyes autonómicas en control de la venta, "aunque esto suele corresponder a las policías locales, con sus propias competencias", por lo que ha pedido "repensar los marcos normativos".
La directora de Servicios Sociales y Drogodependencia de Andalucía, María Gómez, ha explicado que hay lugares donde la policía local tiene "serias dificultades" para controlar la venta, así que ha pedido una mayor sensibilización social a los ciudadanos y que denuncien a los establecimientos donde se suministra alcohol a menores. Sobre la necesidad de una ley estatal, ha dudado de que solucionase el problema de la prevención.
El comisionado para la Droga de Castilla y León, Fernando Martínez González, ha dicho que la sociedad no está preparada para una legislación de este tipo. Es decir, hay una "impunidad total" para la venta y el consumo por parte de los menores pues no se puede poner un policía en cada rincón, así que ha defendido crear una "base social" propensa a las reformas legales como ha ocurrido con el tabaco.
Campañas contra el alcoholismo
Espí ha admitido que ha "fallado" la prevención, pero que no todo lo que se ha hecho hasta ahora ha sido en balde. Las campañas, ha indicado, deben basarse en la coordinación y el consenso de todos los agentes implicados, como las ONG, consumidores y productores, con iniciativas propias de estos para un consumo responsable.
Decir simplemente "no bebas" es como tirar el dinero, hay que incidir más en las pautas de consumo, ha agregado.
Ha indicado que las campañas sobre alcohol no pueden ser iguales a las del tabaquismo porque no se ve a "ninguna" sociedad científica ni a médicos que vinculen continuamente muertes y enfermedades con el hábito de beber, que tiene una arraigo cultural y un sector productivo muy "importantes" en España.
Entre otros datos aportados hoy por las CCAA, se cita que en torno a un 25% de niños andaluces de entre 11 y 14 años ha consumido alcohol. El 80% de los jóvenes cántabros de 18 a 25 años que acuden a urgencias por cuestión de drogas ha tomado alcohol, y entre un 25 y un 50% de mujeres sigue bebiendo durante el embarazo en Cataluña. Sin embargo, la práctica del botellón ha bajado de un 37 a un 33% en el País Vasco en cuatro años.