El nuevo proyecto que baraja el Ayuntamiento para el futuro parking del Casco Viejo supone una pieza clave dentro de un plan mayor que se enmarca en dos aspectos concretos. Por un lado, en el Plan de Movilidad, en el sentido de buscar alternativas al transporte motorizado e impulsar sendas urbanas, y por el otro en el conocido como Alhóndiga, con el que el Gabinete Lazcoz ha dotado de un carácter más amable para el peatón y el comercio a distintas zonas de la ciudad.
Es en este objetivo donde el aparcamiento supone, además de una puerta de entrada al Casco Medieval, una revitalización de su entorno. Y es que, a la par que se lleva a cabo, los actuales responsables municipales pretenden abordar la mejora del tramo de la calle Olaguíbel que discurre por la trasera de Correos. No es la única, también se acometería la reforma de la otra calle colindante con el parking, la cuesta de San Francisco y la plazoleta frente a la entrada de Cuchillería «para dignificarla».
Otro área que sufriría un cambio de ‘look’ radical será el Resbaladero, donde se proyecta una importante modernización entre Olaguíbel y Portal del Rey. De esta forma, la bajada inicial de Fueros luciría un aspecto muy diferente al de ahora en virtud de una de las actuaciones «más singulares». En concreto, se persigue dotar a esta vía de un carácter peatonal, salvando su pendiente y «aterrazándola» a imagen y semejanza de lo que ya funciona en la plaza de la Virgen Blanca.
Aceras anchas y peatonales
Así, en una de las aceras los establecimientos hosteleros y comerciales dispondrían de un espacio urbano, a la par que los mayores y demás personas con problemas de movilidad podrían transitar con comodidad gracias a una barandilla habilitada a tal efecto. En cambio, la acera de enfrente permanecería «diáfana» y peatonal.
Todas estas intervenciones formarían parte del cuarto eje, denominado ‘Camino de Santiago’, del Plan Alhóndiga, uno de los proyectos estrella de Patxi Lazcoz en esta legislatura. Esta regeneración plasmaría el Camino de Santiago que atraviesa la capital alavesa a través de una estética específica que se vislumbrará en el mobiliario urbano de la calle que lleva su nombre y que sirve de enlace entre Portal de Elorriaga y el Casco Viejo.
Esta rehabilitación dotaría a la vía de aceras más anchas, crearía más bidegorris y establecerá una segunda línea de arbolado en la acera de la calle Santiago más cercana a la plaza Simón Bolívar. No obstante, y debido a las necesidades comerciales de esta arteria, el plan no busca convertirla en una zona por completo peatonal, sino que «tendría tránsito de vehículos con un carril de circulación, plazas de carga y descarga y de ‘parking express’».