El Gordo de la Lotería de Navidad vuelve a esquivar Álava. Esto no debería ser noticia, ya que sólo 3 veces en 180 años el Premio Gordo ha recaído en Álava: en 1830 y 2006 en Vitoria, y en 1998 en Oyón, según datos de Loterías y Apuestas del Estado.
El hecho de que las ventas para el sorteo extraordinario de la lotería de Navidad se hayan incrementado en Álava un 3,3% no ha supuesto mayor suerte, ni que haya sido la tercera provincia en la que más se han elevado las ventas, ni que Álava haya vendido más de 15,5 millones de euros para este sorteo y que cada alavés se haya gastado de media 50,98 euros. El Gordo ha demostrado una vez más tener cintura con la provincia.
Fuera de la estadística, hace dos años y por una carambola, los trabajadores de la empresa Axulei se repartieron trece décimos del Gordo, que compraron en Barcelona. Podrían haberlos comprado en Vitoria pero, «como aquí nunca toca nada», decidieron probar suerte en Barcelona. Y se convirtieron en millonarios.
El novio de una de las empleadas de la empresa, de paso por la capital catalana, se trajo, sin saberlo, 3.900.000 euros.
En 2006 y tras 176 años
Se hizo esperar y mucho, pero hace cuatro años, el Gordo se acordó de Vitoria 176 años después de que lo hiciera la primera vez. Fue un pequeño "pellizco", 10 décimos, que repartió la administración de lotería de la calle Francia entre otros tantos afortunados. Una serie del 20.297 que trajo la alegría a la ciudad y dejó tres millones de euros. A Oyón, también le volvió a sonreír la suerte, aunque en menor medida que en 1998.
No queda nadie vivo para contarlo. Cuando el "gordo" mojó Vitoria por primera vez con una lluvia de millones, Fernando VIII acababa de promulgar la abolición de la Ley Sálica en España. Eran las navidades de 1830.
Pero en 2006, la administración de lotería número 3 de la capital alavesa hizo añicos un maleficio de 176 años. Ocho años antes, la diosa fortuna sonrió también a la localidad riojano alavesa de Oyón con 18 millones de euros, mientras que en 2004 un pellizco del segundo premio regaló 960.000 euros en la calle Aranzábal.
El azar no ha querido que se repitiese la hazaña en este 2010 en crisis. Los alaveses se han tenido que conformar una vez más con la pedrea. Álava está acostumbrada a que el sorteo más esperado del año pase sin pena ni gloria, así que ahora se encomienda a Melchor, Gaspar y Baltasar para que al menos el Niño se acuerde de ella.