Un vecino de Vitoria ha sido condenado a 21 meses de prisión y al pago de una multa de más de 114.000 euros por falsificar facturas para eludir el pago de la compensación equitativa por copia privada o canon digital.
La sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Álava, contra la que no cabe recurso, considera probado que el acusado, U.A., vendía a través de internet soportes de grabación, es decir CD y DVD, que están sujetos al pago de este canon que deben sufragar todos los fabricantes e importadores de equipos.
Sin embargo, este importador alavés, que tenía también material propio de algunas distribuidoras nacionales, no pagaba dicho canon obligatorio como regula la Ley de Propiedad Intelectual ni el IVA correspondiente, con lo que lograba vender más baratos sus productos en la red, según han explicado fuentes del caso.
Para eludir el pago de la compensación por copia privada falsificaba las facturas de venta haciendo constar en ellas mercancías que no están sujetas al canon, es decir que vendía DVDs y CDs pero hacía ver que se trataba de disquetes de grabación.
El acusado creó un sistema de doble facturación que perjudicó "gravemente a los considerados acreedores de la remuneración compensatoria, entre los que se encuentra EGEDA, que representa a los productores de obras y grabaciones audiovisuales", señala la sentencia.
Según ha precisado en un comunicado esta entidad, para captar clientes, el condenado se servía de anuncios que publicaba en páginas de internet en las que ofertaba la venta de soportes de grabación a precios muy inferiores a los del mercado.
El tribunal considera que los hechos son constitutivos de un delito de falsedad en documento mercantil y que el acusado ha ocasionado un perjuicio a EGEDA que valora en 114.515,60 euros por la no repercusión de la remuneración por copia privada al comercializar, sólo en España, 401.809 unidades de soportes digitales de audio, datos y vídeo.
La sentencia también señala que U.A. incumplió sus obligaciones fiscales y contables al no declarar las ventas reales en sus libros de contabilidad con el fin de eludir el pago del canon y no repercutir el IVA en las ventas para abaratar costes.