La Agencia Tributaria y la Policía Nacional han descubierto 1.000 kilos de cocaína de gran pureza que llegó desde Colombia al Puerto de Bilbao disuelta en 110 bidones de pulpa de fruta congelada. El valor de la droga en el mercado hubiera superado los 30 millones de euros, según ha informado el Ministerio de Interior.
La operación, denominada "Candela", se inicio en 2008 al descubrirse una trama para la introducción de grandes cantidades de cocaína en territorio nacional y su posterior distribución por varios países de la Unión Europea.
Los agentes tuvieron conocimiento de la llegada de un contenedor que transportaba cocaína disuelta en pulpa de fruta congelada. El contenedor refrigerado partió el 12 de diciembre de 2009 en un buque portacontenedores de Buenaventura, Colombia, y tras ser transbordado a otro buque en Balboa, Panamá, y cruzar el Canal de Panamá, arribó al puerto de Algeciras el 30 de diciembre de 2009. El contenedor hizo transbordo de nuevo a otro buque con destino a Bilbao, donde finalmente fue descargado el pasado 14 de enero de 2010.
Los bidones congelados fueron transportados a Álava y posteriormente a una nave industrial que la organización había alquilado en un Polígono Industrial de la localidad de Viana, en Navarra.
Una vez la mercancía en destino, funcionarios de la Policía Nacional y de Vigilancia Aduanera efectuaron la entrada y registro de la nave, sorprendiendo a cinco personas manipulando 23 toneladas de pulpa de fruta con la cocaína líquida disuelta
Para eludir los controles aduaneros, la organización estableció contactos comerciales con empresas exportadoras radicadas en Ecuador, Perú y Colombia y utilizó empresas importadoras legales en España, con testaferros al frente de ellas.
La cocaína líquida se mezclaba con la pulpa de fruta mediante procesos químicos, y, una vez en su destino, se separaba químicamente y secaba para convertirla en polvo de cocaína, listo para el consumo.
La operación se completó con actuaciones en Mijas, Málaga y Alicante y en la misma han sido detenidas un total de siete personas e intervenidos tres turismos, una furgoneta frigorífica, 5.500 euros en efectivo, varios pasaportes falsificados de gran calidad, equipos informáticos, teléfonos móviles y abundante documentación.
Los detenidos han pasado a disposición de la autoridad judicial competente en unión de los atestados instruidos y las pruebas aportadas decretándose el ingreso en prisión de todos ellos.
La operación ha sido posible gracias a las investigaciones conjuntas de funcionarios de la Policía Nacional adscritos a la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) de la Costa del Sol de la Comisaría de Torremolinos-Benalmádena y al Grupo 43 de la Brigada Central de Estupefacientes, y funcionarios de las Unidades Operativas de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria de Andalucía y País Vasco.