La red wifi -conexión a internet sin cables- comienza a extender sus tentáculos por Vitoria. Primero fueron, en 2007, las oficinas de atención ciudadana de la plaza de España y el centro cívico El Pilar. Luego le siguieron los equipamientos de Arriaga, Aldabe, Iparralde, Arana, Lakua, Hegoalde y Judimendi, además de Montehermoso y la sala Espacio Ciudad. Y ahora les toca el turno a los palacios de Villasuso y Europa y a las calles Prado, Cadena y Eleta y Magdalena, vías englobadas en el Plan Alhóndiga, que convertirá varias zonas de la ciudad en un centro comercial al aire libre.
El Gabinete Lazcoz gastará, con cargo al nuevo Plan E, 130.000 euros en posibilitar que los dos palacios congresuales de la ciudad tengan la conexión vía wifi, algo que en la capital alavesa será posible tras el verano pero que ya es común a casi todos los centros de congresos españoles. Este servicio permitirá el acceso a internet tanto de los ciudadanos como de los congresistas. Servirá, además, para poner punto final al ambicioso proceso de reforma acometido en el palacio Europa, que ha visto cómo ha aumentado de manera notable su espacio para encuentros y convenciones.
Además, Lazcoz quiere que los fondos estatales financien, con 223.000 euros, la instalación de la conexión wifi en las calles Prado, Cadena y Eleta y Magdalena. Estará lista en otoño. «Comprenderá todo lo necesario para el montaje de la infraestructura física, consiguiendo la cobertura de las mencionadas arterias y que cualquier viandante pueda acceder a internet, realizar trámites y otra serie de servicios telemáticos a pie de calle», señalan desde el Ayuntamiento.
En este caso, al contrario de lo que ocurre en los edificios públicos, la conexión no será gratuita, aunque aún no se ha establecido el sistema para poder acceder al servicio.
Sancho el Sabio
Lo mismo ocurrirá en la pérgola de Sancho el Sabio, que también dispondrá de red wifi y cuyas obras han entrado en la recta final. Los operarios realizan estos días pruebas en las dos cámaras instaladas a ambos lados de la marquesina. Los trabajos en esta vía, que han costado casi cinco millones de euros con cargo al Plan E, han concluido en buena parte de la calle y se encuentran a la espera de que el Consistorio dé el visto bueno definitivo.
Una situación similar a la que se vive en la calle Cadena y Eleta, en donde los operarios ayer se afanaban por ultimar los remates.