Por vigésimo séptima vez, la San Silvestre dio por terminada la temporada atlética alavesa poco antes de que finalizara el año natural. Vitoria le ha cogido el gusto a esta prueba y la carrera popular contó con una participación multitudinaria, con 2.850 inscritos y la sensación de que la serpiente multicolor que zigzagueó por la almendra vitoriana era más larga que en ediciones anteriores. El público recibió con agrado la entrada por segunda edición consecutiva de la carrera en el centro histórico y lo celebró agolpándose de manera espectacular en las aceras y transmitiendo su calor.
El espíritu de la San Silvestre es en su mayoría festivo, una manera de terminar el año con el deporte y la diversión unidas de la mano. Por eso no faltaron los Papá Noeles, los renos y los que aprovecharon para sacar sus mejores galas a la calle. Pero la última carrera de 2009 también tiene otra faceta importante, la competición.
Una carrera veloz
En este punto de la prueba es donde menos sorpresas se registraron. Otro año más, los atletas africanos demostraron su fortaleza para llevarse la victoria a sus vitrinas, aunque por primera vez en años un vitoriano, Iván Fernández, consiguió plantarles cara y colarse en el segundo cajón del podio. La carrera resultó muy rápida, 18 minutos y 40 segundos para completar los 6 kilómetros y 750 metros. Poco tardaron los favoritos en poner las cartas sobre la mesa y tras dejar Nieves Cano, Cutbert Nyasango, de Zimbawe, pegó el primer arreón al grupo para conseguir desgranarlo a lo largo de la calle Los Herrán.
Él fue el primero en entrar en los recovecos del caso medieval con un Iván Fernández que sólo podía verlo a la distancia. La lluvia de la mañana había transformado el adoquinado en un terreno resbaladizo y dio más de un susto a los corredores. De todas formas, eso no detuvo a Nyasango, que se llevó el trofeo con una facilidad pasmosa. Por detrás Iván Fernández encabezaba una representación alavesa que contó con hombres como Gontzal Sanz, Martín Fiz y Eneko Llanos en las primeras plazas.
En la carrera femenina, la diferencia fue mucho mayor. Las corredoras africanas, encabezadas por la keniana Jepkoech, superaron con facilidad a las alavesas, que sólo tuvieron a Nieves Zarza entre las cinco primeras de la prueba.
«Es la prueba que más me gusta del año y me alegro de que haya salido tan bien», comentó orgulloso el primer alavés de la carrera masculina, quien hizo hincapié en la respuesta del público por las calles vitorianas. «El segundo puesto, además, es un buen colofón para mi mejor año deportivo», subrayó Fernández.
«La gente anima tanto que la carrera se vuelve muy especial y nos ponemos un poco más nerviosos. La vivo de una manera bonita», aseguró Nieves Zarza al definir la San Silvestre. La corredora alavesa estaba exultante por el quinto puesto conseguido entre las féminas y por superar a alguna atleta africana.