La empresa Arcanorsa deberá detener la explotación de una parte de la cantera que gestiona en Galdames mientras se tramite la causa abierta por una denuncia del grupo ecologista Izate. Así lo ha ordenado el Juzgado de instrucción número 1 de Balmaseda, que ha aceptado la queja presentada por la asociación en noviembre, en la que advertía de la existencia de «un alto riesgo» de «perjuicios irreparables» en el entorno si los trabajos seguían adelante.
«Es un paso más para conseguir la paralización de la cantera, que continúa funcionando de manera ilegal y clandestina», celebraron los ecologistas tras recibir la notificación del juez este mismo lunes, si bien el escrito tiene fecha del pasado día 11. No obstante, Izate denunció que en la mañana de ayer, «y pese al auto judicial», Arcanorsa llevó a cabo una voladura «en la zona en la que no puede actuar».
Por su parte, la empresa concesionaria de la cantera ya ha anunciado que pedirá una aclaración del auto. «Se trata de una medida que se toma en muchos casos por precaución, y a veces de forma injustificada», explicó la representante legal de Arcanorsa, Brezo Capelastegui. Según afirmó, esta vez el escrito no puntualiza cuáles son las zonas exactas en las que se prohíbe la extracción. «La cantera seguirá trabajando con normalidad en aquellas áreas donde no existe conflicto y hemos pedido que se nos aclare en cuáles sí lo hay. En función de lo que nos digan, veremos si se recurre», avanzó.
Capelastegui también recordó que, al margen del conflicto con el grupo ecologista y los problemas urbanísticos, la cantera de Galdames dispone de permisos de minas que le permiten trabajar en la zona desde hace muchos años. Precisamente es la falta de licencia municipal para una parte de la cantera desde el año 2001 la que ha puesto en pie de guerra a Izate, quien ha empujado al Ayuntamiento encartado a dictar dos decretos de alcaldía -uno con fecha de mayo y otro de noviembre- pidiendo una paralización de las obras. En ambas resoluciones se advertía de la posibilidad de imponer una sanción a la mercantil de hasta 50.000 euros si continuaba con los trabajos en las zonas en las que carecía del permiso que otorga el Consistorio.
«Interés forestal»
Por otra parte, Izate volvió a recordar el proceso abierto para declarar biotopo protegido el entorno de los montes de Triano, donde se desarrolla la explotación, y que incluso el suelo sobre el que actúa la empresa ha sido calificado como «no urbanizable y de interés forestal» por el Ayuntamiento de Galdames. «Están trabajando en una zona de alto valor ambiental, destruyendo hábitats de interés comunitario y hábitats prioritarios de especies de fauna amenazada», advirtió.