La Media Maratón de Vitoria, prueba en la que colabora EL CORREO, ha alcanzado una espléndida madurez. En su 32 cumpleaños contará con 3.000 participantes, la mayor concentración de los últimos tiempos. Pero quizá lo más relevante se encuentra en los otros números que se encuentran tras esa cifra global.
Hasta ayer, la organización de la Federación Alavesa contabilizaba sólo los inscritos en la fase previa, 2.900, un plazo que se cerró ya la semana pasada. Pero, según los promotores, existe un número significativo de atletas que ha quedado sin poder inscribirse. Una cifra que podría alcanzar los varios centenares. Son corredores perdidos, puesto que resulta improbable que se apunten el sábado -de 18.00 a 20.00 en los locales de la Asociación de Federaciones en el campo de Mendizorroza-. Ese día se reserva a los federados, no está pensado para avalanchas de última hora de atletas populares. De hecho, las inscripciones se gravan en esa jornada con un precio de 35 euros, más del doble que en la fase previa.
La organización no se planteó en ningún momento ampliar el plazo de inscripciones, porque tampoco deseaba superar los 3.000 corredores. Es un tope y sobrepasarlo casi les obligaría a plantearse un formato nuevo para toda la carrera. No en las cuestiones puramente atléticas, sino en las refentes a infraestructura y montaje. Esa apuesta por crecer será una reflexión que los promotores deberán plantearse después del domingo, puesto que elevar ese listón supondría un trabajo descomunal para la Federación Alavesa y poner de acuerdo a varias instancias en el Ayuntamiento.
Así, después de algunas ediciones en las que el interés por la Media Maratón de Vitoria decreció, ésta recupera esplendor. El renovado interés por las carreras invernales, un hecho que puede comprobarse a simple vista cualquier día de la semana en las zonas verdes de la ciudad, ha beneficiado a la 'decana' de las pruebas populares.
Interés foráneo
La 'Media' ofrece otros datos significativos. De los 2.900 inscritos , sólo 1.025 son alaveses. El resto viene expresamente a esta carrera y, según los números que maneja la Federación, procede de 15 autonomías y hasta 30 provincias.
Estos números aportan otra dimensión a esa marea de corredores que el domingo, a pesar de las inclemencias meteorológicas -otro día de perros, ténganlo por seguro-, surque las calles de Vitoria (10.45, portal de Lasarte). La carrera ejerce un polo de atracción considerable en los aficionados de los alrededores, algo que puede ser tenido en cuenta por los organizadores para futuras ediciones.