Los vascos son los pacientes que más van al médico de los treinta países más desarrollados del mundo. Hacen una media de diez visitas al año, cuatro veces más que los suecos o los ingleses. El consejero de Sanidad y Consumo reconoció ayer que se trata de una demanda «brutal» que debe ser atajada «lo antes posible» para no saturar los servicios sanitarios y «garantizar» el cuidado de los «usuarios que realmente necesitan ser atendidos». Durante su intervención en los desayunos del Fórum Europa, en Bilbao, Rafael Bengoa señaló la «necesidad» de invertir en «la educación de los pacientes» para poder hacer frente a la «gran epidemia» de la sociedad moderna: los pacientes con patologías crónicas.
Las personas con enfermedades incurables ya absorben siete de cada diez euros del gasto sanitario, una tendencia que el actual sistema de salud «no podrá soportar a medio plazo», alertó el consejero en su ponencia. «Si mantenemos el mismo modelo de gestión llegará el día en que la mitad del presupuesto de toda la comunidad autónoma tenga que destinarse a la sanidad y eso no sería sostenible», precisó. De ahí que la propuesta planteada por Bergoa se base en «reducir el gasto» por el lado de la demanda. El Departamento de Sanidad destina 16.000 euros al año a cada enfermo crónico, diecisiete veces más que al resto.
El consejero volvió a defender la necesidad de poner en marcha «un sistema de salud centrado en la atención al paciente con enfermedades incurables», aunque no precisó medidas concretas. A su juicio, un servicio asistencial que tuviera como principal objetivo el cuidado de las personas con problemas de salud incurables reduciría en un 13% el número de ingresos hospitalarios. En este sentido, recordó que los responsables sanitarios se encuentran ante el reto más importante de las últimas décadas. «No podemos seguir manteniendo una atención perfectamente diseñada para resolver complicaciones agudas, como infartos de miocardio, cuando lo que tenemos ante nosotros es una auténtica epidemia de enfermedades crónicas», insistió. Rafael Bengoa defendió «un modelo asistencial que permita un mejor seguimiento de los pacientes y que les dote de un mayor protagonismo».
«Despolitización»
El consejero también se mostró partidario de «estratificar a la población en función del riesgo» para poder incidir en las personas que más lo necesiten». «Se da la circunstancia de que hay enfermos que van demasiado al médico cuando podrían ser tratados desde casa y otros que no van nunca y deberían hacerlo», advirtió. Bengoa apuntó la necesidad de impulsar «activamente» la teleasistencia para que el paciente pueda ser cuidado en su propio domicilio.
El consejero no se mostró partidario del copago al entender que «no sirve para financiar el sector». «Afectaría a quien menos tiene y nos conseguiríamos atraer a la gente que realmente tiene que acudir al médico», precisó. Tras apostar por la «despolitización del sistema sanitario», Bengoa recordó durante su intervención que la euskaldunización del Servicio Vasco de Salud debe ser «más progresiva» para «mantener y atraer» a los profesionales sanitarios a Euskadi.