Como hubiese dicho José María García con su periodismo rupestre, ayer 'saltó la bomba informativa' en la comisión municipal de Urbanismo. El concejal del área, Juan Carlos Alonso, reconoció que Hipercor aplazaba 'sine die' (suena a 'nunca' en lenguaje coloquial) su apuesta por levantar el edificio comercial de dos plantas junto a la ciudad deportiva del Baskonia. Después de anunciar el proyecto y solicitar con éxito 2.000 metros cuadrados más para la venta de alimentación y textil, la filial de El Corte Inglés envía al Ayuntamiento un sutil corte de mangas en forma de prórroga sin fecha de caducidad. Lo que podría denominarse el 'hipercorte'.
Hipercor ya había pagado el precio convenido por los 16.000 metros cuadrados iniciales. Pero hace cuatro meses cayó en la cuenta de que necesitaba otro par de miles y, en caso de no obtenerlos, renunciaría -obsérvese la presión- a su implantación en Vitoria. La Hacienda local echó números y le salió que esa venta suplementaria de suelo reportaría a sus arcas casi dos millones y medio de euros. Así que con el beneplácito condicionado del PNV se aprobó la operación. El grupo nacionalista exigía que esos 2,5 millones de ingresos revirtiesen en el comercio minorista de la capital alavesa. De momento, ni entrará esa pasta ni se crearán los puestos de trabajo previstos.
Hablar de la apertura de otra gran superficie es sinónimo de mentar a la 'bicha' para los establecimientos tradicionales y de fuego cruzado verbal entre los ciudadanos. Evidentemente, quien cumpla las normas, a nadie robe y menos aún mate tiene derecho a instalar su carpa. Lo que no parece tan fácil de encajar es, de un lado, la apuesta por el tejido comercial urbano (Proyecto Alhóndiga, guiños a Gasteiz On...) y, de otro, la consolidación de mastodontes como el propio Corte Inglés o El Boulevard y el fallido, a día de hoy, desembarco comentado. ¿Incoherencia, según los comerciantes? ¿Café para todos? ¿Libertad de elección? Quizá Hipercor no eche el ancla en Vitoria porque a esta ciudad tan verde le falta puerto de mar. Si no le vale esa excusa que, al menos, explique el 'hipercorte'.