Mientras el Gobierno explota la vía diplomática, las familias continúan su propia cruzada para traer a casa a la tripulación del 'Alakrana'. Tras las manifestaciones de los últimos días, los allegados de los arrantzales mantendrán esta semana varios encuentros para intentar que las autoridades accedan a extraditar a los piratas presos en España. Hoy se reunirán con el Ararteko, Íñigo Lamarca, y mañana serán recibidos por el presidente de la Audiencia Nacional, Ángel Juanes.
El encuentro con Juanes se celebrará a instancias de los propios familiares, quienes solicitaron el viernes la cita al representante de órgano jurisdiccional competente en el procesamiento de los dos piratas detenidos. Los familiares tratarán de convencer al magistrado de sus argumentos pese a que la Audiencia ya aclaró hace unos días que el proceso penal abierto contra 'Abdu Willy' y' Raageesey' es «absolutamente independiente» de las negociaciones para la liberación del 'Alakrana' y que cualquier maniobra en ese sentido sería «simple y llanamente ilegal».
Ayer, sólo un día después de la multitudinaria manifestación celebrada en Bermeo, unas 300 personas volvieron a concentrarse para reclamar un pronta resolución del secuestro, que hoy ya cumple 39 jornadas. En este caso, el escenario fue Bilbao y la convocatoria partió de la plataforma de apoyo a los arrantzales constituida en Facebook, la red social de Internet.
Los asistentes, que otra vez tuvieron que desafiar a la lluvia y el frío, guardaron 15 minutos de silencio junto a la fuente de la plaza Moyúa. También acudieron al acto el presidente del PP vasco, Antonio Basagoiti, y el portavoz del PSE-EE en el Ayuntamiento de Bilbao, Txema Oleaga.
Unidad política
Tras la concentración, Argi Galbarriatu, hermana de Iker, el capitán del atunero, agradeció «de corazón» la asistencia y volvió a exigir que «se abran todas las vías necesarias para que se extradite» a Somalia a los dos secuestradores. En este sentido, las familias se mostraron «esperanzadas» por los resultados de la reunión entre el embajador de Kenia, Nicolás Martín Cinto, y el primer ministro de Somalia, que «tenía que haberse celebrado antes».
Mila, la hermana de otro de los marineros, lamentó que las autoridades sigan «discutiendo de política», en lugar de «trabajar juntos» y puso como ejemplo «la unidad que están demostrando los políticos vascos, que han respondido, han hablado y nos están apoyando. Eso es lo que queremos en Madrid».