Txus Vidorreta, que no suele buscar demasiadas excusas al juego y a los resultados del Bilbao Basket fuera del parqué, se sinceró ayer ante los medios y justificó los altibajos de los hombres de negro con las persistentes ausencias y lesiones de sus jugadores. «Los problemas están siendo una constante desde que jugamos, precisamente, en pretemporada contra el Lagun Aro en Durango (22 de septiembre)», declaró.
El impulso moral del pasado martes al vencer al Donetsk, lo que certificó el pase del Bilbao Basket a la primera ronda de la Eurocup, se ha visto trastocado de nuevo por las ausencias de última hora. El técnico de Indautxu no podrá contar en el derbi que mañana les enfrentará al Lagun Aro Gipuzkoa Basket en Illumbe (12.30 horas) con Chris Warren -de baja cinco semanas- ni con Seibutis y Javi Rodríguez, quienes aún no han superado un proceso febril. Para suplir estas ausencias Vidorreta contará con Mikel Uriz y Thomas Hampl. Ambos disputarán hoy en Andorra su partido de LEB Plata en las filas del Santurtzi y se trasladarán en coche directamente hasta la ciudad guipuzcoana.
Txus Vidorreta espera seguir en la ACB en la buena línea marcada tras la decisiva victoria ante el conjunto ucraniano el pasado martes. Los hombres de negro necesitan un triunfo para remontar el vuelo, abandonar las últimas posiciones y volver a ser un equipo competitivo. «Nos estábamos acomodando mucho a 'tenemos un buen equipo y ya llegarán los resultados'. Si llegamos a perder la eliminatoria ante el Donetsk, hubiéramos estado jodidos pero al mismo tiempo contentos de haber jugado por segunda vez en nuestra historia baloncesto europeo en nuestra ciudad», declaró Vidorreta, quien reconoció irónicamente el alto grado de exigencia al que está sometido el equipo. «Si hubiéramos perdido la eliminatoria y hubiéramos tenido que jugar la Eurochallenge, que el año pasado la ganó el Virtus de Bolonia y tiene tres títulos europeos, sería todo un fracaso para los bilbaínos. Aquí en Bilbao eso no valdría, teniendo tan sólo un año de experiencia en Europa», añadió.
El de Indautxu, tras estas palabras, prometió que nunca más volvería a hablar de metas que no fueran más allá de conseguir victorias partido a partido. «Dentro de 17 años, cuando entrene en Rusia, y me hagan esa pregunta diré que no hablo de objetivos a principio de temporada porque aquel año en Bilbao en los dos primeros meses no tuve a todos los jugadores sanos», bromeó.
Dosis de humildad
A pesar de todos los contratiempos sufridos desde el inicio de la temporada, el técnico del Bizkaia BB es optimista. «Hace falta un poco más de autocrítica en todo el entorno, nos tenemos que colocar en nuestro sitio. He pedido a mis jugadores un poco más de humildad, que han entendido a la perfección, como demostraron el pasado martes. Pese a las bajas, vamos a ir a Donosti a ganar», reconoció.