La ministra de Defensa, Carme Chacón, aseguró que los servicios de Inteligencia saben «exactamente» a qué lugar han sido trasladados los tres pescadores desembarcados del 'Alakrana' en la mañana de ayer y también que se encuentran «bien», al igual que el resto de la tripulación que permanece en el barco.
La ministra lanzó este mensaje dirigido especialmente a las familias de los arrantzales, entre las que ha empezado a crecer el malestar por el largo tiempo que está costando resolver la situación. En algunos casos, la ira y la impotencia se dirigen contra el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero, a lo que se suma el acoso político por parte del PP y del PNV en Euskadi. De ahí la insistencia de Chacón. «No escatimamos ni un solo esfuerzo con el objetivo de liberar el 'Alakrana' para que, cuanto antes, sus miembros vuelvan a casa», remarcó.
No hubo en su intervención -producida después de la reunión de la célula de crisis gubernamental- comentario directo sobre la amenaza de los jefes tribales. Por la mañana el patrón del atunero, Ricardo Blach, había señalado en diversas emisoras que no daba demasiado crédito a las mismas y Chacón hizo una interpretación acorde con esta valoración, al tomar como referencia los secuestros sufridos por pesqueros de otras nacionalidades en los que los asaltantes recurrieron a tácticas de amedrentamiento similares, pero que después no fueron a mayores. «Los piratas usan no sólo la retención de los tripulantes, sino también la angustia de sus familias para conseguir sus fines criminales», aseveró la titular de Defensa. A medida que avanzaba el día, el temor, sin embargo, fue en aumento.
Por su parte, el teniente coronel Enrique Muñoz, representante militar en la UE, destacó ayer la «complejidad» existente para garantizar la seguridad en las aguas de Somalia donde está retenido el 'Alakrana'. Y lo ilustró con un ejemplo: la superficie que vigilan siete fragatas y tres aviones es equivalente a la de Estados Unidos. En ese sentido, indicó que el secuestro del pesquero es un asunto que «trasciende al ámbito militar», aunque Europa mantiene en la zona la 'operación Atalanta', que colabora con la seguridad marítima.