El ex alcalde José Ángel Cuerda habló ayer alto y claro en las Juntas Generales para mostrar su «preocupación» sobre la viabilidad económica de Bizitza Berria, el proyecto social que él mismo impulsa y que busca la integración en la sociedad de personas que sufren todo tipo de exclusión -sobre todo 'sin techo'- en el hogar de Betoño y el local Ehunate. Como toda ONG, su principal fuente de ingresos procede de las instituciones públicas, y éstas, atadas de pies y manos por la crisis, se han fijado los recortes presupuestarios como bandera, de ahí que el ex regidor tema por el futuro económico del colectivo.
Su comparencia en la Cámara territorial estuvo motivada por la solicitud expresa de Ezker Batua, que pidió a la ONG que explicara su labor así como los problemas a los que se enfrenta. Y como no podía ser de otra forma, lo económico acabó dominando el debate. Preguntado por los grupos, Cuerda explicó que dos terceras partes de sus ingresos proceden del Gobierno vasco -unos 300.000 euros- mientras que el resto lo cubre la Diputación (90.000) y el Ayuntamiento (60.000). Además, la Caja Vital aporta otros 30.000 y la Laboral, «una furgoneta».
Demora en el ingreso foral
De cara a los presupuestos públicos del próximo ejercicio, advirtió de que el nuevo Gabinete López pretende impulsar en enero una convocatoria global para asociaciones, de ahí que quizá no sepan de cuánto van a disponer hasta primavera, si es que disponen de algo. La incertidumbre también se traslada a las otras instituciones, ahora enfrascadas en la confección de sus cuentas.
En este sentido, aprovechó la ocasión para pedir una mayor coordinación interinstitucional en el ámbito de los servicios sociales. Y no sólo en la prestación, también en la concesión de las ayudas destinadas al llamado 'tercer sector'. «Por ejemplo, y aunque parece que vamos a cobrar este mes, todavía no hemos visto ni un euro de los 90.000 que este año nos va a dar la Diputación», lamentó Cuerda antes de señalar que en 2009 han tenido que abonar 3.000 euros de intereses por prestamos bancarios solicitados para paliar estas demoras.
Ya en el plano social, el ex alcalde y el director de Bizitza Berria, Sergio Hinojal, explicaron que las catorce personas que trabajan en este proyecto de forma fija han atendido este año en Betoño a 42 personas -el local Ehunate es de formación, no residencial-. Como peculiaridades, destacaron que un 60% de ellos padece patologías asociadas a trastornos mentales.
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