Los montes de Vitoria se ven desde el cielo como una nube verde que arropa a la capital alavesa. Casi un lustro después de que el Ayuntamiento comenzase a hablar de adoptar distintas figuras -parque natural, reserva de la biosfera...- para protegerlos, el Gabinete Lazcoz y el Ejecutivo autonómico han dado por fin el primer paso para que esa protección sea una realidad. Lo hacen en un momento especialmente delicado: el pulmón de Vitoria es amenazado por los parques eólicos, por la red de alta tensión, por la posible expansión de la ciudad hacia el Sur y hasta por la construcción de la nueva cárcel en Zaballa.
Ese primer paso se produjo ayer durante una reunión entre la concejala de Medio Ambiente, Alba Cañadas, y responsables de su departamento hermano en el Gobierno vasco. «La sintonía ha sido total y el Ejecutivo autonómico está convencido de que hay que dotar de protección a los montes de Vitoria», explicaron fuentes municipales tras el encuentro. ¿Qué protección será esa? El asunto está por concretar, pero las respuestas llegarán en el Plan de Ordenación de Recursos Naturales. El documento estudiará la situación de las diferentes zonas que conforman esta mancha verde, y determinará qué se puede hacer en ellas y, sobre todo, qué usos se limitarán en el futuro.
Los mismos medios señalan que es aquí donde se definirá la figura de salvaguarda de los montes «que finalmente se adoptará: parque natural, zona de protección especial o reserva de la biosfera». Eso sí, el privilegio de entrar en esta última categoría es otorgado por la Unesco. En cualquier caso, desde el Ayuntamiento insisten en que este estudio será la primera actuación real que desde una perspectiva jurídica tienda a la protección de la sierra que se extiende al sur de la ciudad.
Ambas administraciones están pendientes del acuerdo -«es inminente», dicen en el equipo de gobierno local- para determinar cuál de las dos se hace cargo del coste del plan de ordenación, que ascenderá hasta los cien mil euros. Una vez que llegue este entendimiento se redactará el documento, «previsiblemente en 2010».
Las amenazas
Esta activación de un proceso que se viene anunciando desde 2005 llega cuando son varias las amenazas que se ciernen sobre los montes de Vitoria. Ya la pasada semana la Diputación alavesa había urgido al Ayuntamiento y al Gobierno vasco a tomar cartas en el asunto para evitar la afección ambiental del proyecto de red de alta tensión de Red Eléctrica Española. Este plan atraviesa a lo largo de 8,5 kilómetros la reserva forestal, lo que supone una cicatriz a lo largo de toda la masa arbórea de varias decenas de metros para dejar paso, y un amplio margen de seguridad, a las torres. La compañía presentará en los próximos cuatro meses su estudio de impacto ambiental y, a partir de ese momento, se podrán tramitar las alegaciones.
De manera paralela está abierto el frente de la energía eólica. Aquí la situación es más peliaguda porque, tras paralizarse varios proyectos en Álava, ahora se proyecta la instalación de molinos de viento en Treviño. Como se trata de suelo castellanoleonés, la Diputación ha presentado un escrito de alegaciones a la Junta de Castilla y León en el que exige que sea el Gobierno central quien determine la viabilidad medioambiental del plan, al ser dos las comunidades autónomas afectadas. Dicen fuentes municipales que, de declararse los montes de Vitoria parque natural, el Ejecutivo central se encontraría con más elementos para poner coto al proyecto eólico.