El pleno del Ayuntamiento de Vitoria deberá tomar una decisión con apenas precedentes en su sesión de noviembre: convocar o no un referéndum para que los ciudadanos digan si quieren que la nueva estación de autobuses de Arriaga se haga en superficie y afecte a un 2,97% del parque -como estaba previsto- o soterrada, y sin tocar la zona verde. Tal y como avanzó EL CORREO, los grupos municipales de PP, EB y EA plantearán una moción para que el Consistorio convoque una consulta popular sobre el proyecto, que ha generado un encendido debate ciudadano y más de 9.200 firmas en contra.
Los tres partidos cuentan con 12 concejales, tres más de los 9 exigidos -un tercio de los ediles- para impulsar una iniciativa de este tipo. La propuesta tendrá luz verde si logra 14 votos a favor -la mayoría absoluta del pleno que exige el Reglamento de Participación Ciudadana-, así que todo está en el aire hasta que el Gabinete Lazcoz o el PNV den su visto bueno.
Populares, EB y EA consideran improbable que los socialistas aprueben la moción, y de hecho ayer mismo dirigieron sus miradas a los peneuvistas para convencerles de las bondades del referéndum. Los tres grupos, junto a la plataforma vecinal SOS Arriaga y el colectivo Ekologistak Martxan, se comprometieron a «adoptar» y defender la propuesta de estación intermodal soterrada en Juan de Garay que el PNV planteó de cara al futuro el 27 de mayo. Ese mismo día, los jeltzales respaldaron el complejo en superficie promovido por Lazcoz para «crear una alternativa digna a Los Herrán».
«Será un bulto»
Los impulsores de la moción exigieron ayer que «no se dilapiden 25 millones de euros en otra estación provisional, que se convertirá en un bulto porque luego, en el año 2017, quieren hacer otra soterrada».
La propuesta de consulta llega cinco meses después de que socialistas y peneuvistas unieran sus votos para alumbrar una terminal al aire libre, cuyo diseño llegará el lunes al despacho del alcalde. PNV y PSE esquivaron hacer valoraciones oficiales sobre el posible referéndum. En todo caso, fuentes socialistas interpretaron la propuesta como «un intento de paralizar» la estación de Arriaga.
i.cueto@diario-elcorreo.com