La asociación 'Egun Bat' ofrece ayuda a todas aquellas personas con problemas de ludopatía en el Bajo Deba. Este grupo surgió hace más de tres años en Elgoibar, siendo pionero en la comarca. Por ello, desde Egun Bat se anima tanto a eibarreses como a vecinos de otros municipios de Debabarrena que sufran las consecuencias de la ludopatía tanto en primera persona como familiares, a ponerse en manos de la asociación para superar o sobrellevar este problema.
Los afectados por la ludopatía de 'Egun Bat' se reúnen una vez por semana en unos locales cedidos por el Ayuntamiento de Elgoibar, donde siguen un programa de terapia. El anonimato es la base del funcionamiento de este grupo.
Desde la asociación, aseguran que acudir a las terapias, «por lo general, da buen resultado». Pero para que el afectado deje de jugar, «tiene que estar completamente concienciado de que debe dejarlo». La continuidad de acudir a las reuniones es la base para que el ludópata no vuelva a jugar, «ya que la ludopatía seguirá existiendo, y hay un peligro de que vuelva a recaer», explica el elgoibarrés que fundó la asociación.
La premisa bajo la que se apoya la labor de esta asociación viene dada en su propio nombre 'Egun bat' ('Un día'). «Se trata de que cada afectado se conciencie de que tiene un día por delante en el que no puede jugar. 24 horas sin jugar, pero renovables todos los días del resto de su vida», explican desde el grupo.
Los familiares suelen tener un peso importante en la recuperación del ludópata, y por ello, también tienen la posibilidad de acudir a las reuniones. «Generalmente, son los familiares los que animan a la persona afectada a dar el paso de buscar ayuda. Muchas veces, la primera llamada suele ser de un familiar. Además, durante la recuperación, los familiares suelen hacer las funciones de vigilancia.
En 1985 la Organización Mundial de la Salud reconoció la ludopatía como enfermedad. «Es incurable y progresiva», señalan desde la asociación. Además, se dan muchos casos en los que el enganchado al juego nunca llega a reconocer su enfermedad. «Se engañan a sí mismos cuando afirman que pueden controlarlo», afirman en 'Egun Bat'.
Afición o adicción
La línea que separa a un aficionado con un adicto al juego puede ser muy fina y fácil de traspasar. Desde la asociación explican que «hay mucha gente que juega a la lotería o que puede echar ocasionalmente unas monedas a una máquina tragaperras y no por ello es ludópata. El problema aparace cuando surge un enganche y la persona no puede pasar sin el juego».
El negarse a reconocer el problema, puede llevar al adicto al juego a casos muy extremos. «Además de la ruina económica, se suelen dar casos de robos, agresiones, intentos de suicidio y divorcios. El ludópata llega al extremo de vivir para jugar. Incluso pueden pasar noches horrorosas, casi sin dormir, pensando en como sacar dinero para poder jugar», explican desde 'Egun Bat'.
Las máquinas de apuestas deportivas han proliferado en los bares de la comarca. Desde Egun Bat opinan que también tienen el peligro de «crear nuevos ludópatas». «Es cierto que te ponen un límite de dinero por cada apuesta, pero no tienes un mínimo de apuestas. Un jugador puede correr el peligro de buscárselas cada vez más gordas», señalan.
En Egun Bat, recuerdan que todos los interesados pueden llamar al teléfono 657-710756 a cualquier hora del día.