Descolocados. Así se quedaron ayer numerosos vitorianos que se acercaron hasta la oficina central de Euskotran para obtener la tarjeta BAT. No se interesaban por el bono mensual, cuya puesta en marcha se ha retrasado, ni por otros que requieren cierto papeleo, sino por «el normal, el que no lleva foto y te sale el viaje por la mitad de precio», recalcaba una usuaria. Ese carné tampoco se podía obtener, tal como se advertía en las cristaleras del local de General Álava.
«Por razones técnicas, no se pueden expender tarjetas BAT», recogían varios carteles. Al parecer, la empresa encargada de elaborarlas «se ha retrasado en los plazos de entrega» y la oficina no dispondrá de ellas hasta «el próximo lunes», explicó un portavoz de Euskal Trenbide Sarea a este diario. «Tendremos que aguantarnos y seguir usando el autobús y el tranvía como siempre», se resignaba una mujer al salir con las manos vacías.
Desde la puesta en marcha del nuevo medio de transporte, las trabajadoras de la oficina de General Álava han vendido ya un total de 50.287 bonos monedero de todo tipo. De ellos, unos 10.300 eran Berezi, dirigidos a las personas mayores de 65 años con una renta superior al salario mínimo interprofesional.
Colas hasta la calle
Sin embargo, la imposibilidad de hacerse con una tarjeta monedero BAT no fue la única sorpresa que les esperaba ayer a los usuarios que se acercaron hasta el local. «¡Cuánta gente! Ya volveré en otro momento», comentaba un hombre ante la inesperada cola que salía hasta la calle. El personal de Euskotran no lograba dar abasto. Por el mostrador se asomaban dos jóvenes para atender a los clientes, pero mientras una de ellas se dedicaba en exclusiva a los interesados en obtener el billete mensual 30D, su compañera respondía al resto de peticiones, como cargar el bono o resolver sus dudas sobre el metro ligero.
«Deberían poner a las dos chicas para todo porque en una fila hay diez personas y por la otra sólo pasan dos o tres», recomendaba un hombre que había optado por recargar su tarjeta.