Los usuarios que esperaban ayer al tranvía en algunas paradas, sobre todo, en las del ramal centro volvieron a jugar a las adivinanzas. Los modernos Minutran y Sitran, que indican el tiempo de espera para el siguiente convoy, fallaron una vez más y los pacientes viajeros se encontraron de nuevo con la duda de saber cuánto faltaba para poder subirse al metro ligero. Euskotran, que adujo «problemas técnicos», colocó paneles informativos junto a las máquinas expendedoras para suplir temporalmente la falta de los otros dos sistemas.
Pero el problema viene de lejos. La empresa encargada de la gestión del tranvía ya anunció en agosto que trabajaba en una solución, aunque el asunto tardaría «meses» en quedar definitivamente solventado. Al parecer, «las comunicaciones que reciben los equipos instalados en las paradas se ven alteradas ocasionalmente por distintos dispositivos inhibidores de radiofrecuencia», como los que se utilizan para el mantenimiento de la seguridad pública, argumentan desde Euskotran. Es decir, se provocan tales interferencias entre estos aparatos que las pantallas de las marquesinas pueden llegar a quedarse en blanco, mostrar un signo de interrogación u ofrecer un tiempo de espera que no se corresponde con la realidad, lo que «puede generar confusión» entre los usuarios, reconocen.
Una de las medidas que baraja Euskal Trenbide Sarea, organismo dependiente del Departamento vasco de Transportes y Obras Públicas, es el desarrollo de una banda de emisión de señal alternativa para que no 'choque' con las informaciones que envían los otros sistemas.
El dispositivo llamado Sitran, colocado junto a los asientos de las paradas, entró en funcionamiento apenas un mes después de que el tranvía echara a andar y permite al usuario conocer los minutos que faltan para que pase el convoy. El sistema Minutran, con forma de cubo, se encuentra en la parte alta de la marquesina y señala con colores la línea y el tiempo que va a tardar en llegar el siguiente metro ligero.