Cuando comenzó el conflicto y la sucesión de expedientes de regulación se convirtió en moneda corriente pocos podían prever que los trabajadores seguirían acampados en la subdelegación de la Junta 200 días después. «Cuando entramos aquí no pensábamos, ni de lejos que llegaríamos hasta este día», argumenta el presidente del comité de empresa, Francisco González.
Son ya muchas jornadas y lo que destaca el representante de los trabajadores es que «los compañeros han resistido como leones». Y, reconociendo que se está ya prácticamente al final de esta situación, lo que apunta González es que «llegado este momento lo que esperamos es que, por lo menos, todo esto tenga una salida digna».
Y en su búsqueda van a seguir trabajando hasta que se agoten todas las vías posibles. De hecho será hoy mismo cuando el comité mantendrá una reunión con la viceconsejera de Economía, Begoña Hernández. Un encuentro comprometido hace ya tiempo y en el que los trabajadores esperan obtener respuestas.
Conocer las alternativas
Una vez llegado el expediente de extinción de los contratos se ha entrado en la última fase «por los tiempos», pero aún así el presidente del comité de empresa insiste en que «todas las demás opciones siguen abiertas».
Por ese motivo califica de importante la reunión de hoy en Valladolid. A la viceconsejera le pedirán que ponga sobre la mesa los proyectos sobre los que la Junta viene trabajando desde hace meses. «Es momento de certificar su existencia y de poner negro sobre blanco. Tenemos ya que conocer en qué consisten y qué posibilidades tendríamos de recolocación según nuestros perfiles».
Ese va a seguir siendo el principal caballo de batalla con la vista puesta en el futuro porque como cuando sean despedidos no van a cobrar nada de la empresa, «si hay algún proyecto para desarrollarse ahí creemos que tenemos ciertos derechos sobre esos activos porque el dinero con el que nos podrían pagar está ahí».
Con la representante del gobierno regional abordarán también los aspectos sociales que afectarán a los trabajadores. Reiteran que la Junta tendrá que considerar la media de edad de los afectados. «Aun después de que se produzcan los despidos habría tiempo para prejubilar a esa gente y no dejarla en la calle. Y en eso la Junta tiene mucho que decir».