La terquedad de los datos exige tomar más medidas. Es lo que defienden desde una de las asociaciones históricamente más combativas contra todo tipo de drogas, ilegales o legales, en esta ciudad. José Ignacio Redondo, presidente de Boreal, elude cuantificar el problema; la incidencia del consumo en Miranda. Carece de datos para ello. «Pero lo que está claro es que está ahí, tenemos un serio problema y esto (en referencia a las conclusiones del estudio) nos debiera hacer pensar. Si los datos son fiables, y parece que los son, se debe mover a las diferentes partes implicadas para luchar contra este problema».
Apunta, en este sentido a las instituciones «no porque no estén trabajando ya en ello sino porque quizás se exige plantear algo con un esfuerzo más continuado y de carácter colectivo». Boreal ha impulsado, junto con Aremi, Cruz Roja, Cáritas, las Ampas e Izquierda Unida, entre otras entidades locales (se ha invitado a participar a alrededor de 80) y particulares, la creación de un foro sobre la droga que ha empezado a dar pasos.
Certamen de cortometrajes
El primero ha sido impulsar con todos los institutos de Miranda un concurso de cortometrajes centrado en el consumo de sustancias perjudiciales. El objetivo no es otro que el de hacer que los jóvenes, con toda la información que tienen a su alcance, elaboren estas pequeñas piezas «y, al mismo tiempo, sean capaces de interiorizar el problema y galvanizarles cuando se topen con él en el exterior».
Porque la triste realidad es que el ocio continúa asociado al consumo «y la mayoría de los jóvenes están consumiendo si se contemplan todo el espectro de posibles sustancias, y con eso me refiero a las que son ilegales, pero también a las legales».
Redondo plantea, en este sentido, que el problema hay que orientarlo hacia el policonsumo y no hacia drogas concretas, aún cuando parece que la incidencia de la cocaína en la ciudad, como en el resto del país, continúa siendo grande.
«El problema es de todos y con esto quiero decir todos. Porque si la ciudadanía no toma conciencia de ello, nos vamos a encontrar con unos resultados que, ahora mismo, no somos ni siquiera capaces de calibrar. Así que tomémoslo en serio -añade el responsable de Boreal-, trabajemos en conjunto e intentemos que todo Miranda visualice que en esta ciudad existe un problema de consumo al que hay que dar una solución».
Cristina Postigo, María José López de Alda y Damià Barceló, integrantes del Departamento de Química Medioambiental del Instituto de Investigaciones Químicas y Ambientales de Barcelona, integrado en el CSIC.