Vitoria está a punto de descubrir los detalles de uno de sus proyectos más esperados: la nueva estación de autobuses. El Ayuntamiento tendrá por fin en sus manos el lunes, 9 de noviembre, el anteproyecto de la terminal, que se levantará en superficie en la esquina del parque de Arriaga más cercana a la rotonda de América Latina. Así lo anunció ayer el concejal de Urbanismo, Juan Carlos Alonso, quien se negó a paralizar el polémico proceso pese a las críticas de vecinos del barrio agrupados en una plataforma, y de PP, EB y EA, que volvieron a cargar contra el plan aprobado en mayo por el PSE y el PNV.
De esta forma, el Gabinete Lazcoz recibirá en menos de una semana el trabajo realizado por la ingeniería Trakteplan -a la que se le adjudicó el diseño- con el fin de iniciar las obras «el año que viene», como anunciaron los socialistas en primavera. De momento, el Ayuntamiento conoce las características básicas del equipamiento que pondrá fin a la teórica «provisionalidad» del complejo de Los Herrán, inaugurado hace más de 16 años. Por ejemplo, y salvo cambios de última hora, el edificio central de Arriaga -en el que estarán las taquillas y la cafetería- se levantará en paralelo a la calle Juan de Garay. Detrás, sobre el actual parking en superficie, se habilitarán 25 dársenas para los autobuses colocadas en forma de 'u'. Unas marquesinas taparán la zona de espera para que los viajeros no se mojen, aunque el área central del aparcamiento estará al aire libre. La instalación costará «un máximo» de 25 millones, según las estimaciones municipales.
Acusación
En todo caso, la estación de Los Herrán ha provocado un encendido debate ciudadano y político. La plataforma SOS Arriaga y la asociación Ekologistak Martxan volvieron a solicitar ayer en el Ayuntamiento que «se paralice» el proceso para estudiar otras ubicaciones. «Van a dañar el parque y van a gastarse 25 millones en otra estación provisional, porque el PNV ya ha dicho que quiere hacer otra soterrada más adelante. Los políticos juegan con nuestro dinero», criticó el líder vecinal Ángel Lamelas.
PP, EB y EA -que en mayo exigieron hacer la estación bajo tierra- respaldaron a los residentes y exigieron a Lazcoz que inicie «un proceso participativo» entre los ciudadanos tras conocer que la plataforma ya ha recogido 9.219 firmas en contra del proyecto. PSE y PNV se negaron «a paralizar nada» porque la decisión «está tomada».
i.cueto@diario-elcorreo.com