El dirigente de la ilegalizada Batasuna Rufi Etxeberria asegura en una entrevista publicada ayer por el diario 'Gara' que «ETA tiene una notable responsabilidad en la generación de condiciones para que se pueda abrir un nuevo ciclo político». En opinión del histórico mahaikide, la aportación de la banda terrorista debería servir para «generar una creciente acumulación de fuerzas en pos de un marco democrático con el que hacer el recorrido hacia la independencia y el socialismo».
Etxeberria expone el nuevo documento de debate que la izquierda abertzale pretende discutir entre sus bases en los próximas días. El texto busca una reestructuración de su organización y reconoce que su objetivo es recuperar la legalidad para volver a las instituciones, así como intentar superar su «falta de cohesión interna». Asimismo, apuesta por poner en marcha un nuevo polo soberanista; impulsar una movilización popular más fuerte y abrir un nuevo proceso negociador con el Gobierno, basado en la oferta de Anoeta. El documento obvia cualquier referencia a la postura de la izquierda abertzale con respecto a la violencia de ETA.
Etxeberria, un alto dirigente que siempre ha estado en la sombra y apenas ha aparecido en los medios, salió de la cárcel el pasado 7 de septiembre y volvió a ser detenido el 13 de octubre. Ese día se encontraba en la sede central del sindicato LAB cuando se produjo la redada en la que fueron arrestados dirigentes como Arnaldo Otegi y Rafa Díez Usabiaga bajo la acusación de colaboración con banda arma por preparar la nueva estrategia de la izquierda aber-tzale bajo la supeditación de ETA. Etxeberria quedó en libertad.
El representante radical, de cincuenta años, ha sido siempre uno de los encargados de mantener la ortodoxia en Batasuna y ha estado presente en los principales movimientos políticos de la izquierda abertzale radical. Entre ellos, las reuniones con el PSE que generaron el procesamiento de Patxi López o los encuentros tripartitos -PSE, PNV y Batasuna- celebrados durante el proceso de paz.
«Encrucijada»
En la entrevista, Etxeberria respalda con sus declaraciones el contenido del documento de debate. En la referencias que efectúa sobre la violencia, afirma que un proceso democrático debe realizarse «sin injerencias y en ausencia de todo tipo de expresiones de violencia». El mahaikide, además, admite que la formación ilegalizada se encuentra «en una encrucijada». Dentro de la defensa del polo soberanista, vuelve a arremeter contra el PNV, al que responsabiliza «del recorte de derechos» del pueblo vasco. La izquierda abertzale, por otra parte, colgó ayer el documento de debate en una de sus páginas 'web'.