«Tomás: en diciembre volveré a Logroño para poner la primera piedra del soterramiento». El vicesecretario general del PSOE y ministro de Fomento, José Blanco, se dirigía ayer así al alcalde en el transcurso de un mitin que, bajo el título ' Con nuevas energías', quiso movilizar a los militantes y afines del partido.
Precisamente, Blanco dijo ver al secretario general del PSOE riojano, Francisco Martínez-Aldama, «en buena forma». «He visto a Kiko de presidente», añadió, disipando dudas sobre quién será el candidato de los socialistas en 2011. También volvió a dejar clara su predilección por el diputado riojano César Luena, a quién dedicó sus últimas palabras: «Tú tienes mucho que trabajar».
En un discurso de más de media hora, el líder socialista arrancó intensos aplausos del cerca del millar de personas que se congregaron en el polideportivo Espartero. Como cuando anunció que el Estado cofinanciará la gratuidad de la AP-68 en enero de 2010, llegando a utilizar incluso la palabra «liberalizar».
Fueron muchas las referencias a asuntos riojanos en la intervención de Blanco, que anunció que el miércoles presentará en Zaragoza el corredor Cantábrico-Mediterráneo, un eje que «llevará la Alta Velocidad» a País Vasco, Navarra, La Rioja, Castilla y León y Valencia. Igualmente, aseguró que cuando visite de nuevo la comunidad en diciembre se reunirá con el presidente Pedro Sanz y con Tomás Santos para «acelerar la Alta Velocidad en La Rioja».
«Localismo barato»
También tuvo tiempo para contestar las «leves críticas» suscitadas tras la adjudicación de la primera fase del soterramiento a Sacyr y no a una empresa riojana. «Los amiguitos del alma están en Valencia, aquí hay concursos públicos puros y duros», sentenció. Y censuró que el Gobierno riojano, que «levanta la bandera contra el País Vasco», levante «otra peor»: la del «localismo barato, demagógico y contrario a la ley de contratos del Estado».
En clave nacional, Blanco, que aseguró que «si nosotros no hacemos el cambio productivo, la derecha no lo va a hacer», destacó el mantenimiento de la inversión de su Ministerio y defendió las acciones del Gobierno central, como el Fondo de Inversión Local o la integración en el G-20, el órgano que «va a gobernar el mundo».
En referencia a los últimos casos de corrupción, el vicesecretario general recordó que «la democracia no garantiza que la corrupción no exista, pero sí que no quede impune». Y vinculó la proliferación de casos al incremento de dotaciones de la Fiscalía Anticorrupción.