La posibilidad de se produzca una 'regularización fiscal', el término que se utiliza para definir el proceso de adaptación del 'dinero negro' al circuito 'blanco', es una opción que se baraja desde hace meses; no sólo entre los asesores fiscales, sino también en el seno de la Administración. De momento, tan solo hay 'ruido'.
Recientemente, el consejero de Economía del Gobierno vasco, Carlos Aguirre, reconoció haber hablado de este asunto en una de las reuniones que ha mantenido con el secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña. También aclaró que después de tomarle el pulso al problema, el Gobierno central no parece dispuesto a dar el paso. «En estos momentos -dijo Aguirre- prevalece la idea de que es mejor no hacerlo. Si cada cierto número de años se produce una operación de este tipo, quienes defraudan pueden optar por seguir haciéndolo, porque en algún momento Hacienda les ofrecerá una solución».
Hace tan sólo unos días, la revista del Círculo de Empresarios Vascos incluía un artículo de un prestigioso fiscalista, Antón Pérez Iriondo, director del despacho Cuatrecasas de Bilbao, en el que pedía, sin tapujos, una 'pista de aterrizaje para el 'dinero B'. «Se trata sin ninguna duda de una medida polémica -señalaba Pérez Iriondo-, pero sin embargo no hay que olvidar que en España ya hubo una regularización fiscal en 1991. También, y siguiendo las recomendaciones de la OCDE y la Directiva sobre fiscalidad del ahorro, no son pocos los países de nuestro entorno que han recogido una amnistía fiscal desde el año 2003: Alemania, Bélgica, Canadá, Estados Unidos, Reino Unido, Grecia, Irlanda o Italia que ha iniciado un nuevo proceso para este año 2009», apuntaba el abogado.
Coste político
Las diputaciones forales no son refractarias a una operación de este tipo, aunque con límites, según ha podido conocer EL CORREO en fuentes de la Administración foral. Una operación que incluya el pago de impuestos junto al perdón de las sanciones no estaría mal vista. Lo que parece más difícil es que sean capaces de asumir el coste político de esta operación en solitario. «Una regularización de este tipo -asegura un experto- sólo se puede hacer si la aprueba también el Gobierno central».
El importante recorte de los ingresos fiscales -la recaudación este año retrocederá en torno al 19% en comparación con 2008- convierte en 'golosa' la posibilidad de dar 'aire' a las cajas de seguridad de los bancos y al resto de refugios en donde se almacenan los famosos 'bin laden': los billetes de 500 euros que, existir existen, pero nadie los ha visto.