Socialistas y populares mostraron ayer su satisfacción por la decisión del Ayuntamiento de Bilbao, gobernado por PNV y Ezker Batua, de sancionar a dos comparsas por exhibir fotografías de presos de ETA. Para el PSE y PP se trata de un «paso positivo» que va en la buena dirección para «ganar espacios para la libertad y la convivencia», aunque los socialistas consideran que el Consistorio se ha quedado corto porque podría haber ampliado la medida a otras txosnas.
La portavoz municipal del PP, Cristina Ruiz, se mostró «especialmente satisfecha de que por fin se den pasos en la buena dirección y se empiecen a quitar espacios de impunidad y de tolerancia hacia el mundo de los violentos y quienes legitiman el terrorismo».
La dirigente popular recordó que su formación lleva «muchos años» reclamando al Ayuntamiento que tome medidas para controlar la actividad de algunas comparsas que, según el PP, estaban muy vinculadas al entorno de ETA. Precisamente, ha sido el grupo liderado por Ruiz el que ha presentado a lo largo de las últimas semanas repetidas iniciativas en el Consistorio para que el equipo de gobierno de Iñaki Azkuna tomase cartas en el asunto.
La portavoz de los populares opinó que la sanción a Kaskagorri y Txori Barrote ha estado propiciada por el «clima de cambio político en Euskadi que apuesta fuertemente por terminar con esta tolerancia mal entendida», en alusión a la campaña de deslegitimación de ETA puesta en marcha por el Gobierno de Patxi López.
Por su parte, los socialistas bilbaínos se alegraron de que «por primera vez se haya adoptado una resolución sancionadora por el incumplimiento por parte de algunas de las comparsas de sus compromisos y obligaciones derivadas de las diferentes normas que regulan la convivencia en nuestra ciudad». A través de una nota de prensa sostuvieron que, con los informes que tiene el equipo de gobierno, «hubiera sido posible extender esta misma sanción a otros miembros de Bilboko Konpartsak».