'Luigi' aparece una y otra vez en el 'menú' de la 'operación Pretoria'. Tras este nombre, que se repite como el ajo, no se oculta el cocinero de una 'trattoria' de Santa Coloma de Gramanet sino el ex diputado del PSC Luis García Sáez. Su especialidad gastronómica, según las investigaciones de la Guardia Civil, son las 'insalatas' de empresas de nombres más o menos rimbombantes para ocultar las fortunas generadas con los 'pelotazos' urbanísticos en la zona. 'Luigi' se ha revelado ya como el gran nexo de las tres tramas de corruptelas inmobiliarias descubiertas en Santa Coloma, Badalona y Sant Andreu de Llavaneres.
La Unidad Central Operativa (UCO) del instituto armado tiene en su punto de mira las sociedades de García porque la prioridad de Baltasar Garzón es tratar de recuperar el dinero disperso por paraísos fiscales. De hecho, el instructor ya prepara varias comisiones rogatorias a autoridades de «países no cooperantes» para localizar varias decenas de millones de euros. El epicentro del «Luigi-holding», como ya le llaman con sorna los funcionarios policiales, es City Actividades Inmobiliarias. Pero hay otros muchos nombres: Capital City Consulting, Proyecte Danded Incluso hay una empresa dedicada a la compra y venta de obras de arte, alguna de las cuales podrían haber servido también para el blanqueo de capitales.
En los documentos que obran en la causa figura como destacada otra sociedad del grupo de García, Niesma Corporació, en la que tenía como socio al abogado Francisco Alejando Petrus, cuyo apellido da nombre a la operación y que aparece en las investigaciones desde que Garzón indagara las cuentas del BBV en la isla de Jersey. Niesma sirvió a 'Luigi' para dar un pelotazo de cinco millones de euros en 2005 en Sant Andreu de Llavaneres con la compra y venta de unos terrenos urbanizables de más de 7.500 metros cuadrados.
El embrollo empresarial se enreda aún más porque Petrus es socio, a su vez, en la empresa Badalona Building Waterfront del detenido Lluis Casamitjana, presidente de la inmobiliaria Espais y uno de los promotores del segundo de los 'pelotazos' bajo sospecha: las obras del frente marítimo de Badalona.
Empacho
En el tercer y más importante 'pelotazo', el de Santa Coloma, la 'insalata' de sociedades y firmas se torna casi indigesta por la gran cantidad de ingredientes. Petrus, de nuevo, aparece relacionado con la venta, a través de una empresa ubicada en Holanda, del terreno en que se construyó el proyecto urbanístico 'Cubics', edificación de 150 viviendas, un hotel, un multicine y la urbanización de 65.000 metros cuadrados. Compras, ventas y recompras en las que de nuevo aparece como intermediario García y sus mercantiles, así como Proinosa, la empresa de otro de los detenidos, el constructor Josep Singla. Más de 18 millones de euros de beneficios en comisiones cuyo destino es muy probable que esté fuera de las fronteras españolas.
Aparece Millet
A la búsqueda de ese dinero, los especialistas de la UCO se centran en investigar las empresas de los dos hombres de Jordi Pujol detenidos, Lluis Prenafeta y Macià Alavedra, piezas claves en el blanqueo en paraísos, según se desprende de los 'pinchazos' a los que han sido sometidos durante años. Los funcionarios analizan los papeles encontrados en los registros de empresas como Versabitur o Poliafers. Esta última relacionada con Prenafeta.
El punto picante en esta curiosa ensalada societaria lo pone Alavedra. El ex consejero de Gobernación y Economía es, entre otros muchos cargos, el presidente de una compañía denominada Webline Invest, creada en 2000 para captar inversores catalanes para campos de nuevas tecnologías. Por el consejo de esta sociedad pasó, como representante de la Agrupación del Comercio y la Industria, nada menos que Félix Millet, el ex presidente del Palau de la Música de Barcelona, imputado en el otro gran caso de corrupción multimillonaria que salpica a Cataluña.