Elías Querejeta (Hernani, 1934) cumplió ayer 75 años. Lo celebró en el festival de Valladolid con su primer trabajo como director después de medio siglo como padre putativo del mejor cine español. Querejeta ha sido la antítesis del productor con puro en el despacho. Ha seguido sus películas desde el principio hasta el final, por eso muchos consideran que ya había dirigido antes, aunque su nombre sólo figurara en los créditos. «No hablemos de eso», zanja el responsable de 'La caza', 'El espíritu de la colmena'. 'El Sur', 'Tasio', 'Barrio', 'Los lunes al sol'...
Pionero en denunciar la barbarie de ETA y el desconsuelo de las víctimas, Querejeta repasa en 'Cerca de tus ojos' el incumplimiento de los derechos h umanos en el mundo, de cuya Declaración se cumplen 61 años el próximo 10 de diciembre. Un desolador documental guiado por Maribel Verdú, que incluye imágenes del atentado contra la sede de ETB el pasado año y de manifestaciones en Euskadi a favor de la paz. Enjuto, mirada siempre incisiva, el delantero de la Real que marcó un gol histórico al Madrid de Di Stefano sigue sin aparentar su edad y sin gustarle las entrevistas. Hoy está contento y no responde con monosílabos.
-Felicidades.
-Gracias. Por una casualidad cumplo años en un festival de cine, lo que me parece muy bien. Nunca celebro mi cumpleaños de una manera especial; los de mi mujer y mi hija, sí.
-¿Recuerda su primer festival de cine?
-Me pones en un aprieto. Me acuerdo del primer premio que me dieron en un festival. Fue en Venecia, en 1968. Me lo entregó Jean Renoir, por el que tenía absoluta admiración. Me quedé deslumbrado cuando vi 'El río' en el cine Principal de San Sebastián, estábamos cuatro en el patio de butacas. Mira por dónde años después conocería a Renoir.
-¿Cuándo supo que iba a dedicarse a esto del cine?
-Hace mucho, je, je. Empecé como guionista, pero llegó un momento en que me cansé de discutir los guiones con el productor o con quien fuese. Como estaba harto preferí decidir por mí mismo. La pasión y el compromiso son los mismos que cuando empecé. Aquello que quiero hacer trato de incorporarlo a mi pasión por la vida.
-Porque el cine es una forma de vida.
-Sí. No sabría compararlo con otras formas de vida, para mí resulta apasionante.
-¿Qué piensa cuando escucha eso de 'películas alimenticias'?
-No sé qué es eso, no tengo la más remota idea de cómo se hace. Es como cuando se habla de cine comercial, desconozco qué hace falta para convertir una película en comercial.
-Si no, harían películas los bancos.
-Sí. Alguna vez me han dicho: 'Elías, deja esta película, dedícate a otra cosa'. Y después ha dado la vuelta al mundo: 'El espíritu de la colmena', 'El desencanto', que me dijeron que nunca se estrenaría...
-Es llamativo que salte a la dirección con 75 años.
-Ha ocurrido y ya está. No le doy más importancia. Alguien muy cercano me pidió que lo hiciera. Dirigir me tentó al principio de mi carrera, pero cuando vi la posibilidad de tener una pequeña estructura de producción deseché la idea. Siempre he estado muy cerca del desarrollo de cada película.
-En 'Cerca de tus ojos' muestra cómo las nuevas tecnologías nos acercan los problemas del mundo.
-Como toda tecnología hay que saber distinguir su buen y mal uso. -¿Es usuario de Internet?
-Muy poco. Me interesa el fenómeno pero no manejo Internet todos los días.
-Aparecen muchos niños en el filme.
-Es un elemento fundamental. Los derechos humanos se acercan a la infancia de manera particular. Lo que está ocurriendo con ellos en muchas partes del mundo es terrible.
-¿Qué derecho fundamental superpone al resto?
-El conjunto. La Declaración es completa, tiene que mover conciencias y actos en favor de su cumplimiento.
-¿Por qué recuerda la imagen de la sede de ETB saltando por los aires?
-Simboliza la imposición de una forma de verdad en la que yo no estoy de acuerdo. Nadie tiene derecho a imponer su verdad. Se dice en la película: para ellos, la identidad de un pueblo está por encima de todo. Y entonces viene el derecho a asesinar por una 'causa justa'.
-¿Cree que el derecho a la libertad a la expresión se puede ejercer con normalidad en Euskadi?
-Creo que hay unos elementos de ese derecho que son de difícil cumplimiento, y no sólo en el País Vasco. La libertad de expresión es básica para el desarrollo del ser humano. Lo que no puede ser es ejercitar ese derecho y poner una pistola en la cabeza de quien también lo tiene pero no puede ejercitarlo.
-Muestra imágenes terribles de periodistas jugándose la vida por informar.
-Es la realidad. Repasemos los últimos acontecimientos mundiales, con periodistas perseguidos y asesinados. Yo devoro la información, leo todos los días varios periódicos.
-Elías, ¿qué hacemos con la Real?
-No. Qué hace la Real consigo misma. Yo les animo y estoy muy contento porque va primera en la Segunda División, una tristeza. Espero que siga así y no me haga sufrir mucho.
-¿Le asaltan jugadas de cuando era futbolista?
-No. Bueno, cuando surge una conversación. El otro día estuve en el centenario de la Real con compañeros de la época, y recuerdas cosas. El gol al Madrid en 1959... Di Stefano me felicitó en el centro del campo: '¡Vaya gol, pibe!'. En cualquier caso, lo que más recuerdo es que Atocha desapareció. Y eso no me gustó nada.
-¿Qué tendría que suceder para que se jubilara?
-No sé. Que me lo imponga el destino.
-¿Sigue yendo al cine?
-Hay un amigo mío que dice que la última película que ha visto es 'La Policía Montada del Canadá'... Sigo viendo cine en salas y en televisión. Todos los días.
-¿Cuál es la película de su vida?
-'Capitanes intrépidos'. Hace mucho que no la veo, pero puedo cantar la canción: 'Ay, mi pescadito deja de llorar, ay mi pescadito no llores más...'.
-La Ley del Cine está en vigor desde el lunes. ¿Satisfecho?
-Sí. Ha habido un acercamiento y un interés sobre la ordenación del cine como nunca se había producido en este país. Después, el análisis de cada elemento llevaría a discusiones. Y a ver cómo se ordenan las nuevas tecnologías, si no esto puede ser la catástrofe.
-¿Qué piensa de la discriminación positiva que impone la ley?
-Yo nunca he sentido que hubiera discriminación. No sé si es necesario o no favorecer el acceso a la dirección de las mujeres. En cualquier caso, es positivo que se discuta.
-¿Cree en la mala prensa del cine español?
-Hay algunos que se dedican a decir cosas penosas de nuestro cine en prensa. Viene de muy lejos. Desde siempre el cine se ha considerado una cosa de faranduleros. Y es un elemento sustancial del desarrollo cultural de un país.
o.belategui@diario-elcorreo.com