El parque de Lamuza tiene una nueva perspectiva, la que aportan los arquitectos Jon Bárcena, Irene Zúñiga y Jaime Díaz, ganadores del concurso de la Diputación para poner en valor el entorno.
Una de las aportaciones más novedosas es la creación de un nuevo paseo fluvial desde la plaza de Lamuza hasta el barrio de Ugarte por la margen derecha del arroyo Aldaikoerreka, que incluirá un carril para bicicletas. Los redactores han prestado una atención especial a la recuperación del cauce fluvial, que pretenden «naturalizar». Para hacerlo, sugieren eliminar el encauzamiento actual para recuperar las riberas con vegetación y evitar los desbordamientos del arroyo. El equipo ha sugerido también la creación de un nuevo edificio, entre el frontón y las actuales pistas de tenis, que albergará el Instituto Vasco de Arquitectura.
El diputado de Administración Foral, Claudio Rodríguez, se mostró ayer muy satisfecho con la propuesta «porque es un edificio emblemático». El diseño tiene una altura similar a la del frontón, con aparcamientos y un salón de actos en la planta sótano y tres pisos en los que se distribuirán una biblioteca, una sala de exposiciones, un área de consultas y varios despachos. La fachada estará recubierta por una capa vegetal para no restar protagonismo a la riqueza botánica del parque.
Las actuaciones más urgentes se centrarán en los edificios ya existentes. En la 'casa de la música', los ganadores del concurso sugieren su división en dos zonas, dedicadas a gasteleku y centro de personas mayores. En el casino, que «necesita una remodelación completa», se propone una cafetería y un restaurante que tendría un valor especial al estar situado junto al estanque. Por su parte, el actual gaztetxe se recuperaría como salón de actos y conciertos.
El palacio
La Casa de Cultura, ubicada en el antiguo palacio, mantendría ese destino, aunque la remodelación adaptaría los espacios a las nuevas necesidades mediante la recuperación de la distribución original de las estancias. Entre las propuestas para estos inmuebles se barajan una escuela de idiomas, un salón de actos en la sala de los espejos -ahora se usa como ludoteca-, el mantenimiento del euskaltegi en su actual ubicación y la creación de un centro de interpretación del parque en la casa matriz, que el Ayuntamiento ahora restaura. Otra de las sugerencias de Bárcena, Zúñiga y Díaz es la creación de una guardería en la actual zona de boleras.
La remodelación de los jardines incluirá varias actuaciones, entre ellas, el saneamiento del bosque actual y el mantenimiento del jardín situado a la izquierda de la entrada principal porque «son elementos originales, de hace un siglo». La propuesta sugiere reinterpretar el diseño vegetal a la derecha de la entrada como «un jardín del siglo XXI». La actuación se extendería hasta la plaza de Lamuza para integrar el parque en la trama urbana de Llodio.
El coste de la reforma integral, cuantificado por los tres arquitectos, ascendería a 11,5 millones de euros.