Cuatro meses después de que el diputado general de Álava, el peneuvista Xabier Agirre, denunciara graves irregularidades en la gestión de los mandatos de su antecesor, el popular Ramón Rabanera (1999-2007), como el uso indebido de coches oficiales para uso privado, la Diputación, a petición de Ezker Batua, acaba de hacer público un informe en el que pone nombres y apellidos a los dos ex diputados que utilizaron los vehículos en época vacacional. Se trata de Carlos Samaniego, el que fuera teniente de diputado general y titular de Promoción Económica, y de Federico Verástegui, responsable de Cultura.
En aquella incendiaria comparencia pública, realizada en plena ofensiva del PP para intentar recuperar la Diputación con un apoyo del PSE que nunca llegó, el diputado general se negó a dar nombres. «Se dice el pecado pero no el pecador», espetó. Respecto al pecado y en alusión a las duras críticas de los populares sobre su gestión económica, Agirre recalcó que «nefasta gestión es que un diputado del PP realice en Navidad dos viajes a los Alpes, a Suiza, con la furgoneta Vito de la Diputación. Uno de ellos, cómo no, con chófer. Y nefasta gestión -agregó- es que otro diputado use durante un mes el vehículo más nuevo para recorrer 3.000 kilómetros en vacaciones». El primer caso, siempre según la versión de la Diputación, se trataría de Verástegui y el segundo, de Samaniego.
El PP negó la mayor e invitó al tripartito foral PNV-EA-Aralar a acudir a los tribunales si tenía alguna duda al respecto. Las acusaciones dieron paso a una batería de iniciativas parlamentarias en las que los populares pidieron los gastos de representación del PNV en la institución desde 1991. La tregua, que no la paz, se alcanzó en apenas una semana acordando la retirada de todas las iniciativas.
Comisión de investigación
Este «pacto de silencio» denunciado por la oposición para no airear los trapos sucios y pequeñas miserias de ambos hizo que EB y la ilegalizada ANV pidieran por escrito esta información. Cuatro meses después, ya ha llegado. «Es un escándalo político con mayúsculas, por lo que vamos a pedir la creación de una comisión de investigación», anunció ayer la única juntera de EB, Nerea Gálvez.
La decisión debe votarse en pleno puesto que la formación de izquierdas ya cuenta con el apoyo de otros partidos para presentarla, como es el caso de EA. El PSE, cuyos votos serán clave para la formación de la comisión, evitó pronunciarse «al ser demasiado pronto» y el PNV aseguró que «no la vamos a impedir». Es decir, que se abstendrán en una hipotética votación. Desde las filas del PP, un portavoz oficial se limitó a señalar que no tienen constancia de que ocurriera lo dicho por la Diputación.