El parlamentario de Eusko Alkartasuna, Jesús Mari Larrazabal, ha incidido hoy en la incapacidad del Estatuto de Gernika de proyectar una "cohesión simbólica" en la sociedad vasca, por lo que ha reivindicado la apuesta de la formación por crear una nueva estructura jurídico-política que incluya el reconocimiento del derecho de autodeterminación. Tras reiterar que la formación no acudirá mañana a los actos organizados por el Gobierno vasco en celebración del 30 aniversario del Estatuto, ha indicado que "no hay motivo para celebrar la fiesta y sí para no hacerlo", al considerar que se trata de "un instrumento tan desfigurado y deteriorado por los incumplimientos permanentes del Estado Español que revitalizarlo no tiene sentido porque es imposible, irrecuperable".
El dirigente de EA ha considerado que pese a ser un "instrumento adecuado para este país" en sus inicios, el Estatuto "hace tiempo que perdió su legitimación simbólica y política y la capacidad que tuvo en su momento de integrar y cohesionar a la sociedad vasca" y ha criticado que en este momento se trate de un "elemento de cohesión" para "quienes llevan 30 años incumpliéndolo", en referencia al PSOE y el PP. En este sentido, Larrazabal ha negado toda credibilidad a las palabras de la portavoz del Gobierno vasco, Idoia Mendia, que ayer afirmó en el Parlamento que el Estatuto se va a completar íntegramente a lo largo de la actual legislatura, y ha incidido en que resultará imposible que se dé este hecho dado que "elementos tan fundamentales como la gestión del Régimen Económico de la Seguridad Social nunca se van a completar".
Además, ha sostenido que en un plazo de tres años y medio, "cuando consigamos echarles y pasen a la oposición, que es su sitio natural", quedará reflejado que el Estatuto "sigue prácticamente igual". "El Estatuto actual no puede dar más de sí", ha afirmado, "y no sirve, en consecuencia, como cauce para la resolución del conflicto político".
Ante esta reflexión, Eusko Alkartasuna ha reiterado su apuesta por "configurar una nueva estructura jurídico-político que reconozca el derecho de autodeterminación para ejercerlo democráticamente con todas las alternativas políticas que puedan plantearse", con la finalidad de crear "un nuevo Estado republicano democrático integrado en la Unión Europea". Larrazabal ha afirmado que no se trata de una utopía, y que la única vía para la resolución de la situación actual tiene su proyección en "la unión de las fuerzas abertzales soberanistas en torno a un proyecto político que sea claramente democrático desde su raíz y defendido por vías políticas y pacíficas".