Las familias de los ocho tripulantes vascos del atunero 'Alakrana', secuestrado hace tres semanas por piratas somalíes en el Índico, notarán hoy el cariño de sus vecinos, del maltrecho sector pesquero y de la totalidad del espectro político vasco. Todos los partidos y buena parte de los municipios costeros enviarán una representación a la concentración de quince minutos que se celebrará al mediodía en Bermeo, frente al Ayuntamiento, en silencio y con un lema único y diáfano: «Liberad a nuestros arrantzales».
El Gobierno vasco despejó ayer la incógnita y aclaró que no enviará representación oficial a la movilización, que ha sido convocada de forma conjunta por los cinco ayuntamientos de los que proceden los marineros vascos secuestrados: las localidades de Bermeo, Mundaka, Ondarroa, Santurtzi y Sestao.
La decisión gubernamental, transmitida ayer por el viceconsejero de Pesca, Jon Azkue, llegó después de la polémica prendida por la consejera del ramo, Pilar Unzalu, quien acusó a los convocantes de «utilizar políticamente el dolor y la angustia» de las familias. Todo ello a pesar de que uno de los ayuntamientos, el de Sestao, está regido por los socialistas, correligionarios de Unzalu. La consejera se desdijo ayer y matizó sus palabras, además de «lamentar» la polémica creada con sus declaraciones.
Azkue explicó que el papel del Gobierno vasco «no es estar en una concentración puntual, sino atender diariamente a los familiares y seguir trabajando por la liberación del buque». El 'número dos' del departamento enfatizó que la «cobertura» del Ejecutivo vasco debe ser «en el día a día», transmitiendo la información disponible a los allegados y facilitándoles un «contacto permanente», y «trabajando junto al armador y al Gobierno central para conseguir la liberación del 'Alakrana'».
El viceconsejero señaló que habría sido caso aparte si la convocatoria hubiera partido de las propias familias. En ese caso, garantizó, el Ejecutivo de Patxi López estaría presente en las movilizaciones. «Queremos evitar polémicas -aseguró Azkue-, porque las polémicas a los únicos a quienes les afectan son a los familiares». Los allegados están cada vez más «cansados», agregó, «porque se prolonga el secuestro y hace ya prácticamente siete días desde que tuvieron el último contacto telefónico con los marineros».
En ese periodo tampoco ha habido conversaciones entre los piratas y los negociadores destacados en la embajada de Nairobi o el armador, según reveló el viceconsejero. Azkue consideró que lo que «al parecer está complicándolo todo» es la dificultada para dar con «las personas que toman las decisiones» en unas organizaciones «absolutamente desestructuradas», como las que se dedican a la piratería en Somalia.
Encuentro en secreto
A pesar de la postura gubernamental, los socialistas sí acudirán al acto de protesta por el prolongado cautiverio de los arrantzales. El alcalde de Sestao, José Luis Marcos Merino, ya advirtió el miércoles de que mantenía su previsión de asistir a pesar de las reservas manifestadas por la consejera Unzalu. El partido informó ayer de que, además de sus cargos electos en las localidades implicadas, se desplazarán hasta Bermeo los secretarios de organización de los socialistas vascos y vizcaínos, Alfonso Gil e Iñaki Egaña, respectivamente.
Todo el arco político estará representado. Por el PNV ha anunciado su asistencia el diputado en el Congreso Josu Erkoreka, bermeano y uno de los políticos más activos en la defensa de la necesidad de que los atuneros sean escoltados por personal militar. El PP también enviará a sus ediles en la zona. Basagoiti y el resto del grupo parlamentario no podrá acudir porque la movilización coincide con el pleno en la Cámara de Vitoria, explicó el líder popular. Aralar también desplegará una representación -previsiblemente la encabezará su portavoz en las Juntas vizcaínas, Iosu Murgia- y EA y EB harán lo propio.
Otros municipios costeros, como el cántabro de Castro Urdiales, también arroparán a las familias de los arrantzales a través de la asistencia de su alcalde a la concentración silenciosa. Fuera del ámbito político, está previsto que toda la flota española haga sonar sus sirenas a las doce del mediodía en recuerdo por los vascos y gallegos del 'Alakrana'.
Mientras tanto, el lehendakari, Patxi López, se reunió ayer por primera vez -cuando se cumplían 21 días de secuestro- con los familiares de la tripulación vasca del 'Alakrana', como adelantó EL CORREO. Lo hizo en Vitoria, rodeado de un inusual secretismo y evitando en todo momento que se recogieran imágenes o declaraciones del encuentro. De hecho, la hora y lugar que se facilitó a los medios de comunicación era falsa, sin que se argumentase posteriormente desde Lehendakaritza tal decisión.