Las palabras de Patxi López invitando a celebrar el Estatuto por lo que representa de «unión» entre los vascos pueden recibir numerosos calificativos menos el de proféticas. Al rechazo del PNV, EB y Eusko Alkartasuna a participar en la recepción del próximo domingo en Ajuria Enea se acaba de añadir la negativa del ex lehendakari Carlos Garaikoetxea y la incertidumbre sobre la actitud que adoptarán al respecto José Antonio Ardanza y Juan José Ibarretxe.
El último presidente vasco antes de López -que el miércoles asistió a una charla sobre derechos históricos en la Fundación Sabino Arana tras volver de su estancia en la Universidad de Puerto Rico, a donde retornará en breve- todavía no ha respondido a Lehendakaritza si acepta su invitación, según han informado fuentes del Ejecutivo. En cambio, el fundador de EA señaló ayer a este periódico que no acudirá a la fiesta, a la que el Gobierno ha invitado a más de 3.000 personas. Aunque Garaikoetxea no adujo los motivos de su decisión, es fácil suponer que simplemente secunda la postura de su partido.
Paradójicamente, Presidencia manifestó en la mañana de ayer que únicamente Ibarretxe no había confirmado su presencia, lo que parecía dar a entender que tanto José Antonio Ardanza como Garaikoetxea sí estarían el domingo en Ajuria Enea. Como la ausencia de Ibarretxe se da casi por hecha, ahora resta saber si Ardanza responderá al llamamiento de López. Él fue el último lehendakari que organizó una celebración oficial en torno a la norma estatutaria cuando cumplió diez años.
Dos décadas más tarde, el panorama es muy diferente. Los nacionalistas parecen empeñados en dejar solos al PSE y al PP en este acto, que quiere ser el precursor de la futura fiesta de la comunidad o Día de Euskadi, a establecer el 25 de octubre. La de pasado mañana, no obstante, se aleja a pasos agigantados del tono festivo. El presidente del PNV volvió ayer a atizar la polémica, consideró desleal rendir homenaje a una «ley incumplida» y precisó que es una «decisión personal» si Ardanza acepta ir a la recepción, pese a que «el PSE y el PP van a hacer todo lo posible para que las personas que hayan tenido una responsabilidad institucional se sientan comprometidas». Adelantándose a posibles comparaciones, Iñigo Urkullu matizó que el ex lehendakari jeltzale, en sus tiempos de gobierno, organizó recepciones para «reivindicar» el Estatuto, mientras el socialista López quiere «celebrarlo».
Cada cosa por su nombre vino a recalcar el líder del PNV, partido que, por cierto, desarrollará mañana un acto en la Casa de Juntas de Gernika para reclamar el cumplimiento estatutario que ha terminado por embrollar un poco más las cosas: su concentración, prevista a las 11.30 horas, ha llevado a trece colectivos y fundaciones sociales y de víctimas del terrorismo a desconvocar el «acto cívico» que a mediodía de mañana pretendían hacer ante el árbol de Gernika con el propósito de homenajear al Estatuto como «norma de convivencia». Al parecer, los peneuvistas, bastante previsores ellos, habían reservado el histórico recinto foral ya en septiembre. Las asociaciones 'desalojadas' leerán hoy en Bilbao el comunicado que pensaban difundir ante el viejo roble.
Declaraciones críticas
Por lo demás, en vísperas del fin de semana estatutario, las declaraciones críticas han continuado en cascada. Serafín Llamás, de EB, sostuvo ayer que el PSE y el PP mantienen una «actitud de recelo, cuando no de beligerancia hostil», respecto a la carta de Gernika, por lo que «no pueden presentarse ahora como sus valedores». Llamas también reprochó al PNV que «utilice» el Estatuto «como moneda de cambio» con Zapatero al que ha apoyado en los Presupuestos. Y hay más: el popular Antonio Basagoiti dijo al partido jeltzale que «sólo le hace falta ya» invitar a Batasuna a su acto.
En medio de la tormenta, las Juntas Generales de Álava han renunciado a su tradicional homenaje y se sumarán al del lehendakari, donde habrá más de 3.000 representantes de ámbitos como la política, la cultura, el deporte, los movimientos sociales o las fuerzas de seguridad. No será fácil descubrir entre tantos a los únicos cien ciudadanos anónimos invitados, por sorteo, al evento.
También estará Lokarri por doble partida. A su coordinador, Paul Ríos, que ha confirmado su presencia, sólo le hará falta cruzar de acera para asistir a la recepción, pues el colectivo hará una concentración a la misma hora frente a Ajuria Enea.