Los infractores lo tienen cada vez más difícil. Para ellos, esquivar el pago de una sanción en Miranda va camino de convertirse en un imposible. El Ayuntamiento ha echado el resto en una batalla por la recaudación -la crisis obliga- que está comenzándole a dar resultados. Tantos que ya hace cuentas. En el borrador de sus presupuestos para 2010 ha incorporado una previsión de ingresos de 125.000 euros (casi 21 millones de las extintas pesetas) sólo por este concepto. La cifra es más que significativa. Y no parece ser la cuenta de la lechera. Porque se han duplicado con creces desde julio el número de infracciones penalizadas y cobradas, respecto al ejercicio anterior.
Fernando Campo se encargó de poner números sobre la mesa. Deslizándose hacia la euforia habló sin reparos de «datos espectaculares». En julio se tramitaron 1.354 multas de las que la Policía Local emitió un total de 414 por incumplimiento de distintas ordenanzas, no sólo las de tráfico. Los vigilantes de la Ordenanza Reguladora de Aparcamiento, la ORA, lanzaron desde sus pdas 940.
En agosto, la cosa bajo «fundamentalmente porque es mes de vacaciones y hay menos gente en la ciudad». Las sanciones tramitadas llegaron a las 539 (180 policiales y 359 por la zona azul). El pasado mes de septiembre se produjo un nuevo repunte: 1.006 denuncias (117 y 889, respectivamente); y este mes, hasta el pasado martes día 22, se llevan ya un total de 707 (329 y 378).
«Se han incrementado muchísimo, no sé exactamente al hacer la comparación, pero más del doble», subrayó el responsable municipal cuando se le cuestionó por esa tendencia al alza. ¿Cuáles son los motivos? El multacar, como era de esperar, ha cazado infracciones como ningún otro. Tal y como reflejó este periódico recientemente sólo por esta vía se han llegado a recaudar 97.000 euros. Pero además, desde antes del verano, la ORA cuenta con personal de refuerzo para dar salida a las sanciones.
Trabajo acumulado
Teniendo en cuenta que el pasado año se emitieron una media de 1.700 denuncias al mes, el trabajo se acumulaba; muchas se atascaban en los despachos. Fue entonces cuando se solicitó a la empresa adjudicataria la contratación de una persona a tiempo completo, exclusivamente para gestionar multas. Se trabaja cinco horas más en el área administrativa (hasta un total de siete) y ha adquirido el compromiso de tramitar «todas las multas».
A ambas fórmulas se han unido una serie de dispositivos electrónicos, mecánicos así como un acuerdo con Correos para que agilice la entrega de la siempre temida carta de aviso de pago. La gestión está, en suma, totalmente informatizada además de contarse con una máquina ensobradora cuyo fin único es la fabricación física de las notificaciones.
«Nos encontramos en niveles de cobro importantes. Es más, muchas de ellas se están pagando de forma voluntaria, bien en metálico, bien con datáfono. Esto nos permite, y va incluido en los presupuestos del año que viene, contar ya con una previsión económica sólo por multas que asciende a los 125.000 euros». Y aún queda pendiente que los agentes salgan a la calle con la pda.
Los policías llevan varias semanas familiarizándose con este nuevo dispositivo electrónico que acortará más que significativamente los tiempos entre la localización de la infracción, la entrada de los datos y la tramitación a Hacienda de los mismos para la emisión del consiguiente aviso de sanción.
«Hay que tener en cuenta que estos datos son sin la pda», recalcó el responsable municipal quien planteó que «ojalá tendríamos cero ingresos por multas. Con la policía trabajando bien... si todos los ciudadanos fuésemos buenísimos -ironizó- no habría multas».