Mañana de niebla en Loiu, trabajo extra en Foronda. Se trata de una máxima que, cada cierto tiempo, permite al aeropuerto vitoriano recuperar el trasiego de pasajeros en su infrautilizada terminal y, al mismo tiempo, colmar el espacio de la zona de estacionamiento de aeronaves con aviones más grandes que los regionales que operan en la capital alavesa. Y ayer fue un día de ésos.
La culpa la tuvo, una vez más -la segunda este mes-, la meteorología, que impidió que Loiu pudiera operar en condiciones normales ante la escasa visibilidad que dejaba la espesa niebla posada sobre sus dos pistas. Fue en poco más de dos horas, entre casi las ocho y las diez y diez de la mañana.
En ese tiempo, Foronda recibió un total de ocho aviones, siete de ellos de pasajeros y uno de carga, cuyo destino era Bilbao. El primero, procedente de Madrid, aterrizó en la pista vitoriana a las 7.50 horas y el último lo hizo a las 10.10 desde Barcelona. Entre medio, pisaron el suelo del aeropuerto vitoriano dos vuelos de la capital Condal, otros tantos de la madrileña y uno de Valencia. Las aeronaves pertenecían a las compañías Iberia, Vueling, Spanair y Air Nostrum. Además, el enlace de carga de la firma Swiftair, que había despegado de Madrid, también tomó tierra en Foronda a las 7.50 horas al no poder hacerlo en Loiu.
Como suele ocurrir en estos casos, el personal de la terminal alavesa contó con el refuerzo de trabajadores de la compañía Iberia, que llegaron de Bilbao. Los pasajeros que quisieron fueron trasladados a la capital vizcaína en autobús tras recoger su equipaje. Lo mismo ocurrió con los que esperaban en Bilbao a embarcar en alguno de los aviones que fueron desviados a Vitoria. Al final fueron conducidos a Foronda en autocares. Su destino también era Madrid, Barcelona y Valencia.
El trabajo extra fue realizado sin problemas en el aeropuerto, según confirmaron a este periódico fuentes de Aena.
48 aeronaves
En cualquier caso, ésta no es la primera vez -tampoco será la última- que Foronda se convierte en el salvavidas de Loiu. En concreto, el pasado día 13, dos enlaces que debían aterrizar en Bilbao procedentes de Madrid y Alicante lo tuvieron que hacer en Vitoria, también, cómo no, por culpa de la niebla.
Esta situación se suele repetir a cuentagotas casi todas las semanas. De hecho, entre noviembre de 2008 y febrero de 2009 fueron desviados a Foronda un total de 48 aeronaves. Una buena parte procedían de Loiu, aunque también el aeródromo vitoriano se convierte en 'refugio' de otros del entorno. En concreto de Logroño, Burgos, Pamplona, Santander e incluso Zaragoza.
Las causas hay que buscarlas en las inclemencias meteorológicas y en el cierre nocturno de algunas instalaciones aeroportuarias, cuyo horario no suele exceder de las once de la noche. Foronda, por contra, está autorizado a operar las veinticuatro horas por la carga, principal salvavidas de sus instalaciones, y cuya actividad más intensa se registra a lo largo de la madrugada.