Una treintena de trabajadores de la central de Garoña se manifestó de forma intermitente a las puertas del Ayuntamiento durante la larga mañana de reuniones. «Yo he venido a presentar el programa de reindustrialización de la zona. Podría haber venido a otras cosas. No sabía que tuvieran interés en hablar conmigo». Fue la respuesta de Jesús Candil a la presencia en el exterior de los empleados de la central, que corearon gritos a favor de la continuidad de la nuclear y en contra del Gobierno, cuando en el salón de plenos la reunión estaba ya llegando a su fin.
El director general de Industria sí mantuvo una reunión, que había sido previamente concertada, con el presidente del comité de empresa de Rottneros Miranda, Francisco González. «Nos hemos reunido una vez más, con ésta ya es la cuarta», aseguró. Se produjo a escasas horas de que expire formalmente -aunque cabe la posibilidad de una prórroga- para que el juzgado resuelva sobre la extinción de los contratos de la papelera.
Con esa premura temporal y cuando parece cada vez más difusa la solución ligada a Intermills y, por tanto, a mantener la producción de pasta de papel, «es hora de que se barajen otras opciones. Que empiecen a trabajar en el sentido de que si no hay papel se busquen otras opciones para la recolocación». Se planteó, en este sentido, que se de prioridad a los trabajadores de Rottneros de cara a nuevos proyectos que pudieran desarrollarse en las instalaciones de la carretera Logroño. «Ahí sí que queríamos tener cierta preferencia, pero esa apuesta la hemos hecho nosotros mismos, no las administraciones».
Sin información sobre la mesa de las empresas que pudieran ocupar esos terrenos, no se despejan incógnitas. «Nosotros estamos ahora trabajando el tema de las prejubilaciones a través de la Seguridad Social y el Ministerio de Trabajo», con los que se buscarás más contactos. ¿Y la comisión? sigue sin existir fecha de convocatoria.