Oihana San Vicente Sáez de Cerain, de 32 años, era en 2007 una de las 'dinamizadoras' de Batasuna en Álava, según uno de los autos dictados por el juez de la Audiencia Nacional en 2009 en una investigación sobre la reorganización de esta formación. En la denominación de la izquierda abertzale, el dinamizador es quien se encarga de marcar las líneas políticas establecidas por la mesa nacional a las asambleas locales.
El nombre de Oihana San Vicente figura en uno de los documentos localizados en poder de una de las procesadas y entre los distintos textos que se debían hacer llegar a las bases, había uno especialmente significativo: «Argumentos para aclarar las quejas sobre la línea armada». Era la doctrina que se debía explicar a quienes pusieran en duda la continuidad de la violencia.
San Vicente ha tenido responsabilidades en la izquierda abertzale alavesa desde junio de 1999, cuando fue elegida concejal en la localidad de Salvatierra. Cuatro años más tarde se presentó en una candidatura local que fue ilegalizada por el Tribunal Supremo, que entendió que las siglas por las que concurría -Agurain Bidea- eran una continuidad de Batasuna. Lo mismo sucedió en 2007, cuando se presentó dentro de la formación Arabako Abertzale Sozialista. El Supremo volvió a ilegalizarla. Según las fuerzas de seguridad, también estuvo relacionada con Segi y con Xaki, el aparato internacional de la banda.
En diciembre de 2008, el diario 'Gara' publicó una noticia en la que diez personas anunciaban que se habían integrado en ETA. En una insólita comparecencia, San Vicente y otras cuatro personas incluso mostraban su rostro para anunciar su decisión de ingresar en la organización terrorista. Esta presentación pública carecía de precedentes y suponía, en la práctica, facilitar el trabajo de la Policía, ya que los miembros de la banda se identificaban a sí mismos sin necesidad de ningún trabajo de investigación.
En enero de 2009, la Audiencia Nacional emitió una orden europea de búsqueda y captura contra ella por un delito de terrorismo, a partir de los propios datos facilitados por la joven en la entrevista en la que había anunciado su paso a ETA. Este mismo año su rostro se incluyó en la lista de los etarras más buscados.