España y Portugal han presentado esta mañana al presidente de la FIFA, Joseph Blatter, la Candidatura Ibérica al Mundial de 2018, en una reunión a la que los presidentes de las federaciones de ambos países, Ángel María Villar y Gilberto Madail, han acudido junto a un representante del Gobierno de cada estado.
El secretario de Estado para el Deporte español, Jaime Lissavetzky, y el secretario de Estado de la Juventud y el Deporte de Portugal, Laurentino Dias, han formado parte de la comitiva que recibirá Blatter en la sede de la FIFA a partir de las diez horas.
España, junto a Portugal, es una de las once candidaturas que han trasladado a la FIFA su deseo de organizar la Copa del Mundo, igual que el proyecto compartido de Holanda-Bélgica y los individuales de Australia, Estados Unidos, Inglaterra, Indonesia, Japón, México, Qatar, República de Corea y Rusia.
Entre los aspirantes hay cinco países que ya han sido sede de la Copa del Mundo en una ocasión, desde la primera edición de ésta en 1930 en Uruguay: España en 1982, Estados Unidos en 1994, Inglaterra en 1966, y Corea y Japón -de forma compartida- en 2002. Sólo México lo ha organizado dos veces -1986 y 1970- privilegio que comparten Italia, 1990 y 1934, Francia, 1938 y 1998, y Alemania, 1974 y 2006.
Hasta ahora, diecinueve ciudades españolas, algunas con dos y tres estadios, han presentado su petición para ser sedes del futuro campeonato: La Coruña, Alicante, Barcelona, Bilbao, Elche, Gijón, Girona, Madrid, Málaga, Murcia, Oviedo, Salamanca, San Sebastián, Santander, Sevilla, Valencia, Valladolid, Vigo, Zaragoza y Badajoz.
La Federación Española, que en 1999 perdió la organización de la Eurocopa 2004 que ganó Portugal, decidió optar de la mano de su homóloga lusa a la Copa del Mundo después de una visita de directivos de clubes y territoriales en abril de 2008 a las sedes de la UEFA y la FIFA, cuyo presidente animó a España a pedir la organización de un mundial.