El Alavés trabaja a contrarreloj con el objetivo de evitar las goteras en Mendizorroza. En una semana donde la previsión mínima de lluvia es de un 75% desde hoy hasta el viernes, ayer se inició el arreglo de la cubierta de la tribuna principal. Se trata, en primer lugar, de efectuar un 'parcheo' general de la tejavana de la grada más cercana a las piscinas municipales con la intención de que el duelo del domingo frente al Eibar pueda desarrollarse sin incomodidades. Tanto para los socios como para los propios futbolistas.
Pugna económica
El arranque de los trabajos en Mendizorroza coincidió ayer con una reunión celebrada en el Ayuntamiento entre el alcalde Patxi Lazcoz y el presidente albiazul Fernando Ortiz de Zárate. Este encuentro sirvió para acercar posturas entre ambas partes a la hora de asumir los costes de la obra. Y es que el Alavés, según recoge el convenio, le toca asumir el mantenimiento y para ello dispone de un seguro. Sin embargo, la entidad municipal, titular de las instalaciones, también tiene suscrita una poliza que asegura «el continente y el contenido» del campo. El primer edil aseguró hace diez días que los gastos de la obra corresponden al club vitoriano, aunque existen negociaciones entre ambas partes en este aspecto.
Escarcha hasta la tarde
Los trabajos que arrancaron en la jornada de ayer a cargo de Construcciones Igoroin pretenden cubrir de forma provisional los problemas de goteras. Esos surgidos a raíz de la granizada del 1 de julio y que durante las últimas semanas han provocado inundaciones en los vestuarios y otras parcelas de los bajos del recinto deportivo, así como en numerosas butacas de la grada principal. En principio, se trata de un trabajo de reparación que costará alrededor de 24.000 euros y transcurrirá durante tres semanas. Siempre que el tiempo lo permita. Ayer, la escarcha que cubría la techumbre de Mendizorroza impidió iniciar la labor hasta la tarde.
Pero el objetivo final de la directiva del Alavés es conseguir que a medio plazo la cubierta de la tribuna sea sustituida en su integridad. El granizo dejó «cientos de agujeros» sobre la tejavana y sólo una nueva estructura podrá garantizar que en el futuro no existan problemas con las goteras. Claro que esta obra elevaría el presupuesto por encima de los 150.000 euros.
De estas cuestiones trató ayer la reunión entre Lazcoz y Zárate, así como de la próxima elaboración de un nuevo convenio de utilización del campo de Mendizorroza. El anterior quedó invalidado el pasado mes de junio con el descenso del conjunto albiazul a Segunda B -una cláusula declaraba extinguido el vínculo si el Alavés dejaba el fútbol profesional- y ahora se negocia otro. Aunque no existen dudas sobre la cesión municipal del campo al club vitoriano, quedan flecos para cerrar este documento, vital para el entendimiento entre las dos instituciones.