Las fuerzas abertzales que participaron el pasado sábado en la manifestación de San Sebastián en protesta por las detenciones de la cúpula de Batasuna subrayaron ayer la trascendencia de la unidad de acción. Sin embargo, no todos lo hicieron con el mismo entusiasmo. Mientras que Aralar y EA mostraron su disposición a «seguir trabajando en común», el PNV fue más cauto y se limitó a afirmar que volvería a tomar parte en una marcha como la celebrada en la capital guipuzcoana.
La movilización del sábado, que reunió a decenas de miles de personas y a otros partidos como la izquierda abertzale ilegalizada, Hamaikabat -la formación escindida de EA-, Alternatiba y EB, reivindicó también una «solución democrática al conflicto vasco». En el transcurso de la marcha, entre otras, se corearon consignas como 'PNV, español' o 'Batasuna aurrera'. Asimismo, el recorrido estaba jalonado con pancartas que rezaban en euskera 'En el camino a la independencia, cambio político y social', algunas de ellas con el anagrama de Batasuna, que resumen el discurso que en los últimos tiempos mantiene la izquierda abertzale proscrita.
Con estos antecedentes, el presidente del PNV, Iñigo Urkullu, escribió ayer en su blog personal que tenía «meridianamente claro» que muchos de los que convocaron y participaron en la protesta «no querían» que los peneuvistas estuvieran presentes. «Los gritos en contra del PNV y de quienes acudieron en nuestra representación fueron constantes durante todo el recorrido. Les molestaba nuestra presencia. No es la primera vez», admitió.
Esta situación, interpretó, se puede deber a que «algunos» de los que allí marcharon tenían «otros objetivos distintos» al lema de la marcha ('A favor de la libertad, todos los derechos para todos'), aunque no dijo cuáles. A pesar de todo, Urkullu recordó que fue él, «en calidad de presidente del EBB del PNV» quien el jueves por la tarde «sugirió» a los presidentes territoriales de la formación que acudieran a la movilización. En su bitácora, se reafirmó en su decisión y recalcó que aún conociendo todas las actitudes antes de la manifestación, habría propuesto, de igual manera, la representación del partido en la protesta. A su juicio, ello no obsta para que, una vez celebrada, «lamente que sigamos 'en la misma noria que deberíamos jubilar' y desee que podamos debatir -de manera conjunta y discreta- sobre 'Todos los derechos para todas las personas'».
El vicecoordinador de Aralar, Jon Abril, por su parte, se mostró más entusiasta y animó a todas las fuerzas abertzales a «seguir trabajando en común» y extender la unidad reflejada en San Sebastián a otros ámbitos, que «es lo que la sociedad reclama».
En la misma línea se expresó el presidente de EA en Navarra, Maiorga Ramírez, quien subrayó que el respaldo a la marcha demostró que «los abertzales y la mayoría social de este país componen un sustrato común» que debe «activarse para hacer frente democráticamente y por vías políticas a las posiciones del Estado español». Con este objetivo, anunció que su formación iniciará todos los contactos necesarios para articular una «estrategia común nacional» encaminada a «ilusionar» a un país que reclama «la posibilidad de ejercer nuestro derecho a decidir».