El Ministerio de Sanidad propuso ayer que los medicamentos antivirales para combatir la gripe A, que ha afectado hasta el momento en España a unas 250.000 personas, vuelvan a venderse en las farmacias desde el 1 de noviembre con receta. Así lo anunció la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, durante su comparecencia en el Congreso, donde ha explicado que esta decisión tendrá que consensuarse con las comunidades autónomas en el Consejo Interterritorial de Salud que se celebrará el día 22, donde se fijará el inicio de la vacunación «a mediados de noviembre».
Sanidad decidió el pasado mes de mayo que los antivirales, como Tamiflu y Relenza, se dispensaran únicamente en las oficinas de farmacia hospitalarias para evitar, en un momento de cierta alarma, que hubiera un acopio indebido o un uso irracional de estos fármacos. A fecha de 8 de octubre se han producido unas 43 muertes relacionadas con la gripe A, a las que hay que sumar la de la niña de 9 años fallecida en Almería el pasado domingo y la que se conoció ayer -la de un hombre de 42 años en Jaén-. La tasa de mortalidad acumulada desde la semana 27, en que se ofrece información a través del sistema de vigilancia por médicos centinela, es de 0,17 fallecidos por cada mil afectados de gripe A.
Jiménez insistió en que «la mayor propagación no implica una mayor peligrosidad». De hecho, el número de casos graves ha registrado una disminución, como lo demuestra que el número de ingresados en UCI se eleva actualmente a 27. La portavoz del PP en la Comisión de Sanidad, Ana Pastor, aprovechó para pedir a la ministra que se incluya en la vacunación a todos los niños desde los 6 meses hasta los 14 años. Pero Jiménez dejó claro que sólo serán inmunizados cuando tengan patologías crónicas, como se acordó en el Consejo Interterritorial de Salud del 31 de agosto, en función de lo prescrito por sociedades científicas, expertos y el propio Comité de Salud Pública.
De igual manera, se mantendrán los grupos de riesgo que deben inmunizarse: personal sanitario, enfermos crónicos a partir de los 6 meses, embarazadas y personal de servicios esenciales (Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, Protección Civil y Prisiones). Ante la petición de algunos colectivos de que se aplique una vacuna sin adyuvantes (elementos que aumentan la inmunidad) a niños y embarazadas, la ministra ha afirmado que una parte de las dosis no tendrá esas sustancias. «Los ensayos clínicos apuntan a la efectividad y seguridad de la vacuna», aseguró. Queda la duda, no obstante, de si se administrará en una o dos dosis, ya que esta decisión la debe tomar la Agencia Europea del Medicamento «en los próximos días».
La titular de Sanidad adelantó que en breve comenzará la segunda campaña informativa, dirigida a «reforzar la confianza» de los ciudadanos en el Sistema Nacional de Salud y a la necesidad de hacer un uso «responsable» de los servicios. A su juicio, la preocupación ciudadana, tanto en España como a nivel internacional, «es ahora mucho más proporcional a la situación real». Sirva de ejemplo, concluyó, que ninguna persona sana ha fallecido por gripe A en España, donde el 70% de los contagiados graves tenía patologías previas, ya fueran pulmonares, cardiovasculares, obesidad mórbida o ciertos tipos de diabetes. Aun así, admitió que les sigue preocupando que haya afectado en algunos países especialmente a los jóvenes sanos. Por ello, «seguirán vigilando» esta particularidad, que la diferencia de la gripe estacional.