El coordinador general de Aralar, Patxi Zabaleta, mostró ayer «respeto» hacia las convicciones personales de su hija Miren, detenida en la redada del Cuerpo Nacional de Policía bajo la acusación de ser uno de los dirigentes de la izquierda abertzale que, junto con Arnaldo Otegi, Rafa Díez Usubiaga o Rufi Etxebarria, trabajaba de manera activa en la reconstrucción de Batasuna. «Ella tiene sus propias convicciones personales y políticas y está realizando su propio recorrido vital», indicó Zabaleta.
El caso de Miren Zabaleta y su padre ejemplifica la situación de Aralar como partido que surge de la escisión de Batasuna y que agrupa a los sectores más moderados de la izquierda abertzale, tras el enfrentamiento con los sectores radicales. Las diferencias entre los fundadores de Aralar, además, ilustran una trayectoria que comienza en la fundación de ETA durante el franquismo, como dan testimonio Julen Madariaga y José Luis Alvarez Enparanza, 'Txillardegi', que tras un recorrido en la ortodoxia de Batasuna, deciden alejarse del apoyo a la violencia de esta formación y crear su propia partido independentista, pero claramente contrario a la lucha armada.
Miren Zabaleta, en este sentido, procede del mundo de Ikasle Abertzaleak, el sindicato estudiantil vinculado a la izquierda abertzale. Es licenciada en Derecho, como su padre, y está colegiada desde hace dos años en Pamplona. Fue una de las impulsoras de la lista ilegalizada AuB, que intentó presentarse a las elecciones forales de 2003. Según distintas fuentes, en los últimos años había adquirido un papel protagonista dentro de los aparatos de dirección de la izquierda abertzale ilegalizada e incluso había aparecido en ruedas de prensa junto con Arnaldo Otegi.
Un caso con connotaciones similares es el de 'Txillardegi', padre del miembro de la mesa nacional Joseba Alvarez, encarcelado en octubre de 2007 acusado de participar en una marcha ilegal a favor de los presos de ETA en San Sebastián.
Víctimas y EB
'Txillardegi' fue uno de los fundadores de ETA en los sesenta y tuvo papeles rectores en la izquierda abertzale durante años. Sin embargo, al igual que otros dirigentes radicales, la escalada de violencia de la banda en los 90, con la aplicación de la ponencia 'Oldartzen', le alejó de la línea oficial, hasta convertirse en uno de los impulsores de Aralar. Alvarez Enparanza, no obstante, se desvinculó de la formación creada por Patxi Zabaleta en mayo de 2007, al no estar conforme con la política de alianzas con EB.
Otro de los motivos que le llevó a abandonar al grupo escindido de Batasuna fue que esta formación hubiera acudido de forma oficial a la recepción oficial a las víctimas de ETA que se celebró ese año. En 2008 participó en las movilizaciones para protestar por las ilegalizaciones de ANV y EHAK.